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Vascular HealthFebruary 22, 2026INVAMED Medical

Una guía sobre la trombosis venosa profunda (TVP) para profesionales de la salud

Una guía completa para profesionales de la salud sobre la trombosis venosa profunda (TVP), que cubre su etiología, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención. Optimice su comprensión clínica con este recurso académico de INVAMED.

Una guía sobre la trombosis venosa profunda (TVP) para profesionales sanitarios

Yo. Introducción a la trombosis venosa profunda (TVP)

La trombosis venosa profunda (TVP) representa una preocupación importante dentro de la práctica clínica, caracterizada por la formación de un coágulo sanguíneo (trombo) dentro de una o más de las venas profundas, más comúnmente en las extremidades inferiores, pero también capaz de afectar los brazos, las venas mesentéricas y cerebrales [1]. Como componente de los trastornos del tromboembolismo venoso (TEV), la TVP es la tercera causa más frecuente de mortalidad atribuible a enfermedades cardiovasculares, después del infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular [1]. Más allá de sus riesgos agudos, la TVP se asocia con una morbilidad sustancial a largo plazo, incluida la trombosis recurrente y el síndrome postrombótico debilitante [1]. La embolia pulmonar (EP), una complicación potencialmente mortal, ocurre cuando una porción de la TVP se desprende y migra a la vasculatura pulmonar, obstruyendo el flujo sanguíneo a los pulmones [2].

Esta guía integral está diseñada para profesionales de la salud y tiene como objetivo brindar una comprensión profunda de la TVP, que abarca su etiología, epidemiología, presentación clínica, diagnóstico, tratamiento y estrategias de prevención. La información presentada aquí tiene como objetivo aumentar el conocimiento clínico y respaldar la práctica basada en evidencia en el contexto de la TVP. Es fundamental tener en cuenta que este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye un consejo médico. Los profesionales sanitarios siempre deben ejercer su criterio clínico independiente y consultar las directrices oficiales y los factores específicos del paciente al tomar decisiones de tratamiento. Se recomienda a los pacientes que busquen consulta médica directa ante cualquier problema de salud.

II. Etiología y factores de riesgo

La patogénesis de la TVP se entiende clásicamente a través de la tríada de Virchow, un concepto introducido por Rudolf Virchow a mediados del siglo XIX, que identifica tres factores principales que contribuyen a la formación de trombos: lesión endotelial, estasis venosa e hipercoagulabilidad [1] [2].

A. La tríada de Virchow: la base de la trombogénesis

1. **Lesión endotelial:** El daño al revestimiento interno de los vasos sanguíneos expone el colágeno subendotelial y el factor tisular, iniciando la cascada de coagulación. Esto puede resultar de un traumatismo directo, procedimientos quirúrgicos, inserción de catéteres venosos centrales o procesos inflamatorios [1] [3].

2. **Estasis venosa:** El flujo sanguíneo reducido permite un mayor contacto entre los factores de coagulación y el endotelio, dificultando la dilución de los factores de coagulación activados y la entrada de anticoagulantes naturales. La inmovilidad, como el reposo prolongado en cama, los procedimientos quirúrgicos prolongados, los accidentes cerebrovasculares o los viajes de larga distancia, contribuyen significativamente a la estasis venosa [1] [2]. La presión sobre el área poplítea, que a menudo se experimenta al sentarse en un espacio reducido, puede exacerbar aún más la estasis venosa y contribuir al daño de la pared vascular [2].

3. **Hipercoagulabilidad:** Un desequilibrio en los sistemas de coagulación y fibrinolítico conduce a una mayor propensión a la formación de coágulos. Este estado puede ser heredado o adquirido [1].

B. Predisposiciones genéticas

Las trombofilias hereditarias representan variaciones genéticas que aumentan el riesgo de TVP. Estos incluyen deficiencias en anticoagulantes naturales como la proteína C, la proteína S y la antitrombina III, así como mutaciones como el factor V Leiden y la mutación del gen de la protrombina (G20210A) [1] [3]. Si bien es posible que estos factores genéticos por sí solos no siempre conduzcan a la trombosis, elevan significativamente el riesgo cuando se combinan con otros factores predisponentes [3].

C. Factores de riesgo adquiridos

Numerosas condiciones adquiridas y elecciones de estilo de vida contribuyen a un estado de hipercoagulabilidad o promueven la estasis venosa:

1. **Condiciones médicas:**

  • **Cáncer:** La malignidad es un potente factor de riesgo, ya que muchos cánceres aumentan la producción de sustancias procoagulantes y pueden inducir un estado inflamatorio crónico [1] [3]. Ciertos tratamientos contra el cáncer también elevan el riesgo de TVP [3].
  • **Sepsis e infarto de miocardio:** Estas afecciones se asocian con inflamación sistémica y disfunción endotelial, lo que promueve la trombosis [1].
  • **Insuficiencia cardíaca:** La función cardíaca deteriorada provoca una reducción del flujo sanguíneo y estasis venosa, lo que aumenta el riesgo de TVP y EP [1] [3]. Incluso las pequeñas embolias pulmonares pueden tener efectos más pronunciados en estos pacientes debido a la reserva cardiopulmonar comprometida [3].
  • **Vasculitis y lupus eritematoso sistémico (LES):** Las afecciones autoinmunes pueden causar daño endotelial y activar las vías de coagulación [1]. La presencia de anticoagulante lúpico aumenta aún más el riesgo trombótico [1].
  • **Enfermedad inflamatoria intestinal (EII):** La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa se asocian con un mayor riesgo de TVP, probablemente debido a la inflamación crónica y la hipercoagulabilidad asociada [1] [3].
  • **Síndrome nefrótico:** Este trastorno renal puede provocar la pérdida urinaria de proteínas anticoagulantes, lo que resulta en un estado de hipercoagulabilidad [1].

2. **Factores de estilo de vida:**

  • **Obesidad:** Un índice de masa corporal (IMC) ≥30 kg/m2 es un factor de riesgo importante. La obesidad está relacionada con niveles elevados de fibrinógeno y una circulación venosa más lenta, particularmente en las extremidades inferiores, y ambos contribuyen a la trombosis [1] [3].
  • **Fumar:** El consumo de tabaco afecta negativamente el flujo sanguíneo y los mecanismos de coagulación, lo que aumenta el riesgo de TVP [3].
  • **Deshidratación:** El volumen intravascular reducido puede aumentar la viscosidad de la sangre, promoviendo la formación de coágulos [1].

3. **Medicamentos:**

  • **Estrógenos orales (p. ej., anticonceptivos orales, terapia de reemplazo hormonal):** Los estrógenos exógenos pueden aumentar la capacidad de coagulación de la sangre [1] [3].

D. Factores de riesgo situacionales

Ciertas situaciones transitorias o específicas aumentan significativamente el riesgo de TVP:

1. **Cirugía y Traumatismo:** Los procedimientos quirúrgicos, especialmente las cirugías ortopédicas de cadera y rodilla, y los traumatismos mayores, causan directamente lesión endotelial y activan la coagulación [1] [3]. La hospitalización durante más de 72 horas también se considera un factor de riesgo transitorio [1].

2. **Inmovilidad:** Los períodos prolongados de inactividad, como el reposo prolongado en cama debido a una enfermedad o parálisis, y los viajes de larga distancia (por ejemplo, vuelos de más de 4 horas), son factores de riesgo bien establecidos debido a la estasis venosa [1] [2] [3].

3. **Embarazo y posparto:** El embarazo aumenta la presión venosa en la pelvis y las piernas e induce un estado de hipercoagulabilidad. El riesgo de TVP se extiende hasta seis semanas después del parto [1] [3].

E. TVP no provocada

En algunos casos, la TVP se produce sin ningún factor de riesgo transitorio o persistente fácilmente identificable. Estos casos se denominan tromboembolismo venoso no provocado y requieren una cuidadosa consideración para su tratamiento a largo plazo [1] [3].

III. Epidemiología de la TVP

La verdadera incidencia y prevalencia de la TVP a menudo se subestiman debido a su naturaleza frecuentemente asintomática o a su diagnóstico tardío [1].

A. Incidencia y prevalencia

A nivel mundial, la incidencia anual de TVP se estima en aproximadamente 80 casos por 100 000 personas, con una prevalencia de TVP de miembros inferiores de alrededor de 1 caso por 1000 habitantes [1]. En los Estados Unidos, más de 200.000 personas desarrollan trombosis venosa anualmente, y aproximadamente 50.000 de estos casos se complican con embolia pulmonar [1].

B. Consideraciones demográficas

  • **Edad:** La TVP es poco común en poblaciones pediátricas; el riesgo aumenta progresivamente con la edad y se vuelve más común en personas mayores de 40 años [1] [3].
  • **Género:** No existe un consenso definitivo sobre un sesgo sexual significativo en la incidencia general de TVP [1].
  • **Etnia:** La evidencia de los Estados Unidos sugiere una mayor incidencia de TVP y complicaciones asociadas en las poblaciones afroamericanas y blancas en comparación con las poblaciones hispanas y asiáticas [1].

C. Condiciones hospitalarias asociadas

Entre los pacientes hospitalizados, la TVP se asocia frecuentemente con enfermedades malignas, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad obstructiva de las vías respiratorias y personas sometidas a procedimientos quirúrgicos [1].

IV. Presentación clínica

La presentación clínica de la TVP puede ser variable, desde síntomas asintomáticos hasta síntomas graves que ponen en peligro la vida, especialmente cuando se complica con EP.

A. Síntomas de la trombosis venosa profunda (TVP)

1. **Signos comunes:** Los síntomas clásicos de la TVP en la extremidad afectada (más comúnmente la pierna) incluyen dolor o sensibilidad, hinchazón, calor y cambios en el color de la piel (p. ej., enrojecimiento o decoloración morada) [2] [3]. El dolor o los calambres suelen originarse en la pantorrilla [3].

2. **TVP asintomática:** Una proporción significativa de casos de TVP pueden presentarse sin ningún síntoma perceptible, lo que dificulta el diagnóstico clínico y resalta la importancia de la evaluación de los factores de riesgo y las pruebas de diagnóstico objetivas [1] [3].

B. Síntomas de embolia pulmonar (EP): una complicación crítica

La EP es una emergencia médica que requiere atención inmediata. Las señales y síntomas de advertencia a menudo no son específicos, pero incluyen [2] [3]:

  • Falta de aire repentina
  • Dolor o malestar en el pecho que empeora con la inspiración profunda o la tos (dolor en el pecho pleurítico)
  • Sentirse aturdido o mareado
  • Desmayos (síncope)
  • Pulso rápido (taquicardia)
  • Respiración rápida (taquipnea)
  • Tos, a veces con sangre (hemoptisis)

V. Diagnóstico de TVP y EP

El diagnóstico preciso y oportuno es fundamental para el tratamiento y la prevención eficaces de las complicaciones de la TVP y la EP.

A. Sistemas de evaluación y puntuación clínica

Las puntuaciones de probabilidad clínica, como la puntuación de Wells para TVP, son herramientas valiosas para estratificar el riesgo y guiar las vías de diagnóstico. Estas puntuaciones integran varios hallazgos clínicos y factores de riesgo para estimar la probabilidad de TVP, lo que ayuda a determinar la necesidad de realizar más pruebas de diagnóstico por imágenes o de laboratorio.

B. Modalidades de imagen

1. **Ultrasonografía dúplex:** Esta es la modalidad de imagen estándar de oro para el diagnóstico de TVP, particularmente en las extremidades inferiores. Permite la visualización directa del trombo, la evaluación de la compresibilidad venosa y la evaluación del flujo sanguíneo [2].

2. **Angiografía pulmonar por tomografía computarizada (CTPA):** La CTPA es la principal técnica de diagnóstico por imágenes para la sospecha de EP. Proporciona imágenes detalladas de las arterias pulmonares, lo que permite la detección de émbolos [2].

3. **Exploración de ventilación-perfusión (V/Q):** La exploración V/Q sirve como procedimiento de imágenes de segunda línea para la EP, particularmente en pacientes con contraindicaciones para la CTPA (p. ej., insuficiencia renal, alergia al contraste) [2].

C. Pruebas de laboratorio

**Prueba del dímero D:** El ensayo del dímero D es un análisis de sangre altamente sensible, aunque inespecífico, que se utiliza para descartar TVP o EP en pacientes con una probabilidad clínica baja. Un resultado negativo del dímero D excluye efectivamente el TEV en esta población, lo que reduce la necesidad de realizar más imágenes [2]. Sin embargo, los niveles elevados de dímero D requieren más investigación debido a su falta de especificidad.

VI. Estrategias de manejo y tratamiento

Los objetivos principales del tratamiento de la TVP son prevenir la extensión y embolización del trombo, reducir el riesgo de EP y minimizar el desarrollo del síndrome postrombótico.

A. Terapia de anticoagulación

Los anticoagulantes son la piedra angular del tratamiento de la TVP y la EP, ya que previenen un mayor crecimiento de los coágulos y permiten que el sistema fibrinolítico natural del cuerpo disuelva el coágulo existente. También se utilizan para la profilaxis en personas de alto riesgo [2].

1. **Tipos de Anticoagulantes:**

  • **Heparina no fraccionada (HNF) y heparina de bajo peso molecular (HBPM):** Estos anticoagulantes inyectables se utilizan a menudo para una anticoagulación inicial rápida [2]. Generalmente se prefiere la HBPM (p. ej., enoxaparina) debido a su farmacocinética predecible y su facilidad de administración [2].
  • **Anticoagulantes orales directos (ACOD):** Esta clase incluye apixaban, betrixaban, dabigatran, edoxaban y rivaroxaban. Los ACOD ofrecen comodidad debido a su administración oral y normalmente no requieren un control rutinario de la coagulación, lo que los convierte en la opción preferida para muchos pacientes [2].
  • **Warfarina:** La warfarina, un antagonista de la vitamina K, requiere un control cuidadoso del índice normalizado internacional (INR) debido a su estrecha ventana terapéutica y a sus interacciones con la dieta y otros medicamentos [2].

2. **Duración del tratamiento:** La duración de la terapia anticoagulación varía según el contexto clínico, incluido si la TVP fue provocada o no, la presencia de factores de riesgo persistentes y el riesgo de hemorragia del paciente. El tratamiento suele oscilar entre 3 meses y una terapia indefinida.

3. **Monitoreo y complicaciones:** El sangrado es la complicación más importante del tratamiento anticoagulante. Es esencial realizar un seguimiento regular, en particular con warfarina, y educar al paciente sobre las precauciones en materia de hemorragias [3].

B. Trombólisis

Los agentes trombolíticos (p. ej., alteplasa) se utilizan para disolver rápidamente los coágulos existentes. La trombólisis sistémica generalmente se reserva para la EP masiva con inestabilidad hemodinámica. La trombólisis dirigida por catéter ofrece un enfoque específico para la TVP, particularmente en la TVP proximal extensa, para reducir la carga de coágulos y potencialmente prevenir el síndrome postrombótico, aunque conlleva un mayor riesgo de hemorragia.

C. Filtros de vena cava inferior (IVC)

Los filtros IVC son dispositivos que se colocan en la vena cava inferior para evitar que la embolia pulmonar llegue a los pulmones. Su uso generalmente está restringido a pacientes con contraindicaciones para la anticoagulación o aquellos que experimentan EP recurrente a pesar de una anticoagulación adecuada. El uso a largo plazo se asocia con posibles complicaciones y se recomienda su recuperación cuando el riesgo de EP haya disminuido.

D. Terapia de compresión

Las medias de compresión graduada (GCS) a menudo se recomiendan para reducir la hinchazón de las piernas y el dolor asociado con la TVP y para ayudar a prevenir el síndrome postrombótico [2].

VII. Prevención de la TVP

Las estrategias preventivas son cruciales, especialmente en poblaciones de alto riesgo, para mitigar la incidencia de TVP y sus complicaciones.

A. Profilaxis farmacológica

La profilaxis farmacológica implica el uso de anticoagulantes en dosis profilácticas para prevenir la formación de TVP. Esto se emplea comúnmente en pacientes hospitalizados sometidos a cirugía o con enfermedades médicas agudas. Con frecuencia se utilizan agentes como las HBPM para este fin [2].

B. Profilaxis mecánica

1. **Medias de compresión graduada (GCS):** Las GCS aplican presión externa a las piernas, promoviendo el retorno venoso y reduciendo la estasis venosa. Son eficaces para reducir la TVP asintomática, especialmente en viajeros [2].

2. **Dispositivos de compresión neumática intermitente (IPC):** Los dispositivos IPC utilizan manguitos inflables para comprimir las piernas de forma intermitente, imitando la bomba del músculo de la pantorrilla y mejorando el flujo sanguíneo venoso. Suelen utilizarse en pacientes quirúrgicos o en aquellos con contraindicaciones para la profilaxis farmacológica.

C. Intervenciones en estilo de vida y movilidad

1. **Ambulación temprana:** Fomentar la movilización temprana después de la cirugía o durante períodos de enfermedad es vital para prevenir la estasis venosa [3].

2. **Ejercicio durante el viaje:** Para las personas que realizan viajes de larga distancia, se recomienda deambular con frecuencia, realizar ejercicios de los músculos de la pantorrilla (p. ej., elevación del talón y de los dedos de los pies) y evitar posiciones estáticas prolongadas para mejorar el flujo venoso [2] [3]. Los asientos del pasillo durante los viajes en avión también pueden ofrecer un efecto protector al permitir una mayor libertad de movimiento [2].

3. **Control del peso y abandono del hábito de fumar:** Abordar los factores de riesgo modificables, como la obesidad y el tabaquismo, mediante modificaciones en el estilo de vida, reduce significativamente el riesgo general de TVP [3]. La actividad física regular (al menos 30 minutos de actividad moderada al día) también es beneficiosa [3].

VIII. Conclusión

La trombosis venosa profunda sigue siendo un desafío importante en la atención médica y exige una comprensión integral por parte de los profesionales de la salud. Su etiología compleja, presentaciones clínicas variadas y potencial de complicaciones graves como la embolia pulmonar subrayan la importancia de un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno y eficaz. Al adherirse a pautas basadas en evidencia para la profilaxis, el tratamiento y la educación del paciente, los proveedores de atención médica pueden reducir significativamente la carga de la TVP y mejorar los resultados de los pacientes. La vigilancia continua para identificar a las personas en riesgo y la implementación de medidas preventivas adecuadas son primordiales en el esfuerzo continuo para combatir esta afección prevalente.

IX. Descargo de responsabilidad

Este artículo está destinado únicamente a fines informativos y educativos, específicamente para profesionales de la salud. No sustituye el asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Busque siempre el consejo de un proveedor de atención médica calificado si tiene alguna pregunta sobre una afección médica. La confianza en cualquier información proporcionada en este artículo es únicamente bajo su propio riesgo. INVAMED no respalda ni recomienda ningún tratamiento, producto o procedimiento específico mencionado en este documento. Para obtener asesoramiento médico personalizado, consulte a un médico autorizado.

X. Referencias

[1] Waheed, SM, Kudaravalli, P. y Hotwagner, DT (2023). Trombosis Venosa Profunda. En *StatPearls*. Publicación de StatPearls. Disponible en: [https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507708/](https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507708/)

[2] Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2025). Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar. En *Libro Amarillo de los CDC 2024: Información de salud para viajes internacionales*. Disponible en: [https://www.cdc.gov/amarillo-book/hcp/travel-air-sea/deep-vein-thrombosis-and-pulmonary-embolism.html](https://www.cdc.gov/amarillo-book/hcp/travel-air-sea/deep-vein-thrombosis-and-pulmonary-embolism.html)

[3] Personal de Mayo Clinic. (Dakota del Norte.). Trombosis venosa profunda (TVP): síntomas y causas. Clínica Mayo. Disponible en: [https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/deep-vein-thrombosis/symptoms-causes/syc-20352557](https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/deep-vein-thrombosis/symptoms-causes/syc-20352557)

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