La carga global de la trombosis venosa profunda (TVP): epidemiología y estadísticas
**Descargo de responsabilidad:** Este artículo está destinado únicamente a fines informativos y científicos y no constituye un consejo médico. Consulte siempre con un profesional de la salud calificado si tiene algún problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento.
Introducción
La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección médica grave caracterizada por la formación de un coágulo de sangre, más comúnmente en las venas profundas de la pierna, pero también puede ocurrir en otras partes del cuerpo. Junto con la embolia pulmonar (EP), en la que una parte del coágulo se desprende y viaja a los pulmones, la TVP forma parte de una afección más amplia conocida como tromboembolismo venoso (TEV). El TEV representa un importante desafío para la salud mundial y contribuye sustancialmente a la morbilidad y la mortalidad en todo el mundo [1]. Esta descripción general completa profundiza en la epidemiología y las estadísticas de la TVP, destacando su carga global, los factores de riesgo clave y la necesidad crítica de una mayor conciencia y estrategias de gestión efectivas.
Epidemiología de la TVP y el TEV
Incidencia y prevalencia
La incidencia y prevalencia global de TVP y TEV varían significativamente entre diferentes poblaciones y regiones geográficas. En los países occidentales, las tasas de incidencia anual de TEV, TVP y EP se estiman en 150, 90 y 67 por 100.000 habitantes, respectivamente [2]. Sin embargo, las incidencias de TEV notificadas son considerablemente menores en el este de Asia, lo que sugiere posibles diferencias genéticas, ambientales o de diagnóstico [2].
En Estados Unidos, hasta 900.000 personas podrían verse afectadas por TEV cada año [3]. La TVP y la EP representan aproximadamente el 51% y el 49% de los casos de TEV, respectivamente, con variaciones observadas según la edad, el sexo, el origen étnico y la raza [4]. La incidencia de TEV generalmente aumenta con la edad y, si bien es comparable entre sexos, los hombres pueden presentar un mayor riesgo de recurrencia [2].
Tasas de mortalidad
El TEV es uno de los principales contribuyentes a la mortalidad global, responsable de 1 de cada 4 muertes en todo el mundo [5]. La EP, en particular, es una de las principales causas de muerte vascular después de un ataque cardíaco y un accidente cerebrovascular [5]. Se estima que entre 60.000 y 100.000 estadounidenses mueren de TEV cada año [3]. A nivel mundial, la tasa de mortalidad relacionada con la EP ha mostrado una disminución en las últimas dos décadas, pasando de 3,49 por 100.000 en 2001 a 2,42 por 100.000 en 2023 [6]. Esta disminución es más pronunciada en los países de altos ingresos, particularmente en las regiones europeas, donde las tasas de mortalidad estandarizadas por edad se redujeron significativamente [6]. Por el contrario, los países de ingresos bajos a medios han mostrado una tendencia creciente en la mortalidad relacionada con la EP, lo que indica disparidades persistentes en el acceso y la gestión de la atención médica [6].
Se estima que la muerte por EP, incluida la muerte súbita por EP no diagnosticada ni tratada, puede ser responsable de aproximadamente el 3% de todas las muertes [2]. Incluso con cálculos conservadores, la tasa de mortalidad por TEV es de aproximadamente 26 por 100.000, lo que la convierte en la tercera causa más común de muerte por enfermedades cardiovasculares y la quinta por todas las causas en Europa y América del Norte [2].
Factores de riesgo clave
Varios factores aumentan significativamente el riesgo de que un individuo desarrolle TVP y TEV. Comprender estos factores de riesgo es crucial para una prevención eficaz y una intervención temprana.
Hospitalización y Cirugía
La hospitalización, especialmente con o sin cirugía, es un factor de riesgo importante para el TEV. Más de un tercio de los casos de TEV diagnosticados anualmente están relacionados con una hospitalización reciente, y muchos ocurren después del alta [3]. El TEV es una de las principales causas de muerte hospitalaria evitable en los Estados Unidos y la quinta razón más frecuente de reingresos hospitalarios no planificados después de una cirugía [3]. Las medidas profilácticas, como los medicamentos anticoagulantes o las medias de compresión, pueden prevenir hasta el 70 % de los casos de TEV relacionados con la atención sanitaria, pero estas medidas suelen estar infrautilizadas [3].
Cáncer
El cáncer y su tratamiento están fuertemente asociados con un mayor riesgo de TEV. Aproximadamente uno de cada cinco casos de TEV está relacionado con el cáncer, observándose el mayor riesgo en los primeros meses posteriores al diagnóstico de cáncer, cuando normalmente se inicia el tratamiento [3]. Los pacientes con cáncer que también desarrollan TEV tienen tasas de supervivencia más bajas [3].
Embarazo
El embarazo y el período posparto elevan significativamente el riesgo de TEV. Las mujeres tienen cinco veces más probabilidades de sufrir TEV durante el embarazo, el parto o los tres meses posteriores al parto [3]. La EP es una de las causas más comunes de muerte relacionada con el embarazo en los Estados Unidos [3].
Otros factores
Otros factores de riesgo notables incluyen:
- **Obesidad:** Presenta el mayor riesgo entre varios factores, con una pendiente globalmente ascendente [7].
- **Trombofilia:** Las predisposiciones genéticas como el factor V Leiden o la deficiencia de proteína C tienen correlaciones bien documentadas con el tromboembolismo [4].
- **TEV previa:** Un historial de TVP o EP aumenta significativamente el riesgo de recurrencia [4].
- **Arritmias cardíacas:** Condiciones como la fibrilación auricular se asocian con una mayor prevalencia de TEV [4].
- **Insuficiencia renal crónica y aguda:** Ambos se reconocen como factores de riesgo independientes para TVP y EP [4].
- **Fumar:** Aumenta el riesgo de tromboembolismo de una persona en un 17 % [4].
Impacto y complicaciones
Las consecuencias de la TVP y el TEV se extienden más allá del evento agudo, lo que genera importantes complicaciones a largo plazo y afecta la calidad de vida de los pacientes.
Recurrencia
Un tercio de las personas que experimentan un TEV tendrán una recurrencia dentro de los 10 años [3]. La recurrencia en sí misma contribuye a la morbilidad y la mortalidad, con tasas que se acercan al 30 % a los 10 años sin anticoagulación prolongada [2].
Síndrome postrombótico (SPT)
Entre un tercio y la mitad de las personas que han tenido TVP desarrollarán complicaciones a largo plazo, como el síndrome postrombótico (SPT). El síndrome de estrés postraumático se manifiesta como hinchazón crónica, dolor, decoloración y descamación en la extremidad afectada, lo que afecta significativamente las actividades diarias y la calidad de vida [3].
Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica (HPTEC)
La HPTEC es una complicación grave que puede ocurrir después de una EP, particularmente con coágulos grandes. Es el resultado de una resolución incompleta de la embolia pulmonar, lo que provoca una obstrucción persistente y un aumento de la presión en las arterias pulmonares, lo que puede ser mortal [3].
Abordar la carga
Reducir la carga global de TVP y TEV requiere un enfoque multifacético centrado en la concientización, la evaluación de riesgos y la profilaxis eficaz.
Aumentar la concienciación sobre el TEV
Es fundamental mejorar la concienciación del público y de los profesionales sanitarios sobre el TEV, sus factores de riesgo y las opciones de tratamiento. Iniciativas como el Día Mundial de la Trombosis, patrocinado por la Sociedad Internacional sobre Trombosis y Hemostasia, desempeñan un papel crucial en la educación del público y el fomento del reconocimiento y la intervención tempranas [5].
Evaluación del riesgo de TEV
La evaluación sistemática del riesgo de TEV en pacientes hospitalizados es esencial para identificar a las personas con alto riesgo e implementar medidas preventivas adecuadas. A pesar de las directrices, la tromboprofilaxis sigue estando infrautilizada en muchos entornos clínicos [5].
Uso adecuado de la tromboprofilaxis
El uso sensato de la tromboprofilaxis, incluidos dispositivos mecánicos y anticoagulantes farmacológicos, es fundamental para prevenir el TEV, especialmente en poblaciones de alto riesgo, como pacientes quirúrgicos y aquellos con cáncer. Equilibrar los beneficios de la profilaxis con el riesgo de complicaciones hemorrágicas es una consideración clínica clave [4].
Conclusión
La trombosis venosa profunda y el tromboembolismo venoso representan una carga de salud global sustancial, caracterizada por tasas de incidencia, prevalencia y mortalidad significativas. La epidemiología de la TVP es compleja y está influenciada por una multitud de factores que incluyen la edad, la ubicación geográfica, la hospitalización, la cirugía, el cáncer y el embarazo. Las complicaciones a largo plazo, como el síndrome de estrés postraumático y la HPTEC, subrayan aún más la necesidad de estrategias preventivas sólidas y un mejor tratamiento. Los esfuerzos continuos para aumentar la concientización, implementar protocolos integrales de evaluación de riesgos y optimizar la tromboprofilaxis son vitales para mitigar el impacto de la TVP y mejorar los resultados de los pacientes en todo el mundo.
Referencias
[1] Wendelboe, A. y Weitz, J. I. (2024). Carga sanitaria mundial del tromboembolismo venoso. *Arteriosclerosis, trombosis y biología vascular*, 44(5), 1007-1011. [https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/ATVBAHA.124.320151](https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/ATVBAHA.124.320151) [2] Marschang, P., Gerotziafas, G., Kozak, M., Cosmi, B., Catalano, M. y Stanek, A. (2025). Epidemiología del tromboembolismo venoso: implicaciones para la práctica clínica. *Archivos Polacos de Medicina Interna*, 135(10). [https://www.mp.pl/paim/issue/article/17105/](https://www.mp.pl/paim/issue/article/17105/) [3] Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2025, 27 de enero). *Datos y Estadísticas sobre Tromboembolismo Venoso*. [https://www.cdc.gov/blood-clots/data-research/facts-stats/index.html](https://www.cdc.gov/blood-clots/data-research/facts-stats/index.html) [4] Cowan, S., Ghayyad, K., Conlon, M. J., Naik, M., Zeini, I., Hawks, M., ... & Kachooei, A. R. (2024). Tendencias en la epidemiología de la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar en pacientes sometidos a cirugía. *Cureus*, 16(12), e74925. [https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11687993/](https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11687993/) [5] Día Mundial de la Trombosis. (2024, 24 de abril). *Un nuevo artículo explora la carga de la trombosis para la salud mundial centrándose en el tromboembolismo venoso*. [https://www.worldthrombosisday.org/new-paper-explores-the-global-health-burden-of-thrombosis-with-focus-on-venous-thromboembolism/](https://www.worldthrombosisday.org/new-paper-explores-the-global-health-burden-of-thrombosis-with-focus-on-venous-thromboembolism/) [6] Hagiya, H., Harada, K., Nishimura, Y., Yamamoto, M., Nishimura, S., Yamamoto, M., ... y Koyama, T. (2025). Tendencias globales en la mortalidad relacionada con la embolia pulmonar: un análisis epidemiológico de datos de la base de datos de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud de 2001 a 2023. *eClinicalMedicine*, 86, 103389. [https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2589537025003219](https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2589537025003219) [7] Filip, C., Popa, C. y Popa, A. (2024). La carga de la trombosis venosa profunda y los factores de riesgo. *Medicina*, 60(3), 490. [https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11355405/](https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11355405/)
