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Peripheral Arterial Disease (PAD)April 3, 2025INVAMED Medical Affairs

Balón liberador de fármaco vs. stent en la EAP: una mirada equilibrada

Balón liberador de fármaco vs. stent en la EAP: cómo el enfoque de 'no dejar nada atrás' difiere de la colocación de stent en la enfermedad femoropoplítea y cómo la lesión orienta la elección.

Dos de las herramientas más destacadas para tratar la enfermedad arterial periférica femoropoplítea —los balones liberadores de fármaco y los stents— abordan el mismo objetivo subyacente, mantener abierta una arteria tratada, de maneras fundamentalmente distintas. Ninguno de los dos es una respuesta universal, y la elección entre ambos está determinada por las características de la lesión, la ubicación del vaso y el criterio clínico, más que por una jerarquía fija. Esta comparación expone cómo funciona cada opción y qué suele favorecer a una sobre la otra.

La filosofía de "no dejar nada atrás" de los balones liberadores de fármaco

Un balón liberador de fármaco (DCB, por sus siglas en inglés) se infla en el sitio de tratamiento para abrir la arteria mecánicamente, de forma muy similar a la angioplastia estándar, pero su superficie está recubierta con un fármaco antirreestenótico, comúnmente paclitaxel, que se transfiere a la pared del vaso durante el breve período de inflación. Una vez retirado el balón, no queda ningún implante permanente en la arteria, de ahí el planteamiento de "no dejar nada atrás" que suele emplearse para describir este enfoque. El fundamento es que el fármaco puede inhibir la proliferación celular responsable de la reestenosis sin la presencia a largo plazo de un andamio metálico, lo cual algunos médicos consideran ventajoso en vasos sometidos a un estrés mecánico significativo, como la arteria femoral superficial.

Por qué los stents siguen siendo una opción importante

Un stent proporciona un andamiaje mecánico que un fármaco por sí solo no puede replicar. En lesiones con retroceso elástico significativo, calcificación o disección tras la angioplastia, puede ser necesario un stent para mantener la arteria abierta, independientemente de cualquier recubrimiento antirreestenótico. Los stents autoexpandibles de nitinol, como el Atlas Peripheral Stent System de INVAMED, están diseñados para flexionarse con el movimiento natural del vaso en zonas como el segmento femoropoplíteo, según las características de diseño informadas por el fabricante, abordando las exigencias mecánicas que un enfoque basado únicamente en balón no puede cubrir.

¿Cómo sopesan los médicos estas opciones para la enfermedad femoropoplítea?

El segmento femoropoplíteo es una ubicación particularmente exigente porque atraviesa las articulaciones de la cadera y la rodilla y experimenta flexión, extensión y compresión repetitivas con el movimiento, lo cual puede afectar la durabilidad de cualquier dispositivo implantado. Algunas lesiones en este segmento se tratan bien únicamente con un balón liberador de fármaco, evitando un implante en un vaso sometido a semejante estrés mecánico, mientras que otras —en particular aquellas con retroceso significativo, disección o calcificación extensa— pueden seguir requiriendo la colocación de un stent para lograr un resultado adecuado. La longitud de la lesión, el grado de calcificación y el resultado angiográfico inmediatamente posterior a la angioplastia son factores que influyen en esta decisión.

¿Es un enfoque definitivamente mejor que el otro?

Ni los balones liberadores de fármaco ni los stents son universalmente superiores; cada uno presenta ventajas y compromisos característicos que lo hacen más o menos adecuado para una lesión concreta. Los DCB evitan un implante permanente, pero dependen de un resultado angioplástico inicial adecuado para funcionar bien, ya que no proporcionan soporte mecánico independiente. Los stents proporcionan un andamiaje duradero, pero introducen una estructura metálica permanente en un segmento vascular mecánicamente activo. La elección adecuada depende de la anatomía y las características de la lesión de cada paciente, determinada por el criterio clínico y no por una regla única aplicable a todos los casos.

Dónde encajan los dispositivos de INVAMED en esta comparación

El catéter balón Extender Drug (Eluting) PTA de INVAMED es un balón liberador de fármaco recubierto de paclitaxel, diseñado para uso periférico, disponible en una gama de diámetros y longitudes de balón con marcadores radiopacos para mayor precisión de colocación, según lo informado por el fabricante; la compañía también cita un estudio de aterectomía combinada con este DCB en lesiones de la extremidad inferior que reporta un 97,0 % de éxito técnico frente a un objetivo de rendimiento del 86 %, según lo declarado por el fabricante. El Atlas Peripheral Stent System complementa esta oferta para lesiones que requieren andamiaje mecánico. Encontrará información completa en la página de producto de enfermedad arterial periférica.

¿Un balón liberador de fármaco elimina el riesgo de que la arteria vuelva a estrecharse?

Ningún tratamiento puede garantizar que una arteria no vuelva a estrecharse con el tiempo. Los balones liberadores de fármaco están destinados a reducir la probabilidad de reestenosis en comparación con la angioplastia sola, pero no eliminan la posibilidad, y el seguimiento continúa siendo importante independientemente del enfoque de tratamiento utilizado.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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