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Coronary Artery Disease & Cardiac InterventionsJuly 29, 2023INVAMED Medical Affairs

Trombosis del stent frente a reestenosis: dos problemas distintos

Trombosis del stent frente a reestenosis: un coágulo agudo frente a un reestrechamiento gradual. Conozca las diferencias, los plazos y el papel de la doble antiagregación.

Los pacientes que han recibido un stent coronario, y los profesionales sanitarios que los siguen posteriormente, a veces escuchan dos términos que pueden confundirse con facilidad: trombosis del stent y reestenosis. Comprender la diferencia entre la trombosis del stent y la reestenosis es importante porque, si bien ambos procesos implican un problema que se produce en el lugar de un stent previamente colocado, son fundamentalmente distintos, con plazos diferentes, mecanismos subyacentes diferentes e implicaciones diferentes en cuanto a la urgencia con la que deben atenderse. Este artículo expone la distinción a un nivel general y educativo, de modo que los pacientes y sus cuidadores puedan comprender mejor a qué puede estar refiriéndose su equipo asistencial durante las visitas de seguimiento.

¿Qué es la trombosis del stent?

La trombosis del stent se refiere a la formación súbita de un coágulo de sangre dentro de un stent previamente colocado. Es un evento agudo, lo que significa que puede desarrollarse con rapidez, y puede ocurrir en distintos momentos tras la implantación —en los primeros días, en meses, o, en casos más raros, años después—. Dado que un coágulo puede bloquear bruscamente el flujo sanguíneo a través de la arteria, la trombosis del stent generalmente se considera una urgencia médica. Un dolor torácico súbito o intenso, en particular en una persona con un stent coronario conocido, debe motivar la búsqueda inmediata de atención médica en lugar de esperar a ver si los síntomas se resuelven por sí solos.

¿Qué es la reestenosis y en qué se diferencia?

La reestenosis es un reestrechamiento gradual y progresivo de la arteria dentro del stent o adyacente a él, y se desarrolla en un plazo considerablemente más largo —habitualmente meses, en lugar de horas o días—. A diferencia de la trombosis del stent, que implica un coágulo agudo, la reestenosis generalmente está relacionada con el crecimiento de tejido dentro del segmento tratado con stent, en ocasiones descrito como hiperplasia neointimal, y no con la formación repentina de un coágulo de sangre. Debido a que la reestenosis se desarrolla lentamente, los síntomas como la molestia torácica recurrente o la reducción de la tolerancia al ejercicio, cuando aparecen, tienden a instaurarse de forma gradual en lugar de manifestarse de manera súbita, aunque cualquier síntoma torácico nuevo o que empeore debe ser evaluado igualmente por un médico.

¿Por qué se habla habitualmente de la doble antiagregación plaquetaria en este contexto?

La doble antiagregación plaquetaria, o DAPT (por sus siglas en inglés), se refiere al uso combinado de dos medicamentos que reducen la tendencia de las plaquetas a agruparse y formar coágulos. La adherencia a la DAPT es un factor que los médicos suelen señalar como importante para reducir el riesgo de trombosis del stent, en particular durante el período posterior a la implantación, mientras el segmento tratado con stent todavía está cicatrizando. Dado que la interrupción prematura de estos medicamentos, sin orientación médica, se ha asociado en la bibliografía con un mayor riesgo de formación de coágulos, en general se recomienda a los pacientes no suspender la DAPT por iniciativa propia y consultar cualquier cambio de medicación primero con el médico que la prescribió. La DAPT generalmente no se plantea como una herramienta principal para prevenir la reestenosis, ya que ese proceso está relacionado con el crecimiento de tejido y no con la formación de coágulos.

¿Cómo se monitorizan ambas afecciones a lo largo del tiempo?

Tanto la trombosis del stent como la reestenosis se abordan mediante una atención de seguimiento estructurada después de la colocación del stent. Dado que la trombosis del stent es un evento agudo e impredecible, la monitorización se centra en gran medida en la educación del paciente sobre los síntomas de alarma y en la adherencia constante a la medicación. La reestenosis, por su naturaleza gradual, se identifica con mayor frecuencia mediante visitas de seguimiento programadas, revisión de síntomas y pruebas adicionales si el paciente refiere síntomas recurrentes. En ambos casos, un cardiólogo intervencionista o un equipo de cardiología cualificado determina el calendario de seguimiento apropiado y las pruebas adicionales necesarias en función de la historia clínica del paciente y del tipo de stent.

¿Puede la reestenosis convertirse en una urgencia, como la trombosis del stent?

La reestenosis en sí misma se desarrolla de forma gradual y, por lo general, no constituye una urgencia aguda del mismo modo que la trombosis del stent, aunque una reducción significativa del flujo sanguíneo derivada de una reestenosis avanzada puede eventualmente causar síntomas que requieran evaluación. Cualquier dolor torácico súbito o intenso, con independencia de la causa que se sospeche, debe motivar la búsqueda inmediata de atención médica.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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