La coagulación por radiofrecuencia (RF) es una técnica mínimamente invasiva utilizada en proctología para tratar las hemorroides sintomáticas mediante la aplicación de energía térmica controlada directamente sobre el tejido afectado. En lugar de extirpar físicamente las columnas hemorroidales, este abordaje induce una respuesta coagulativa localizada que puede reducir el volumen tisular y la congestión vascular con el tiempo. Comprender cómo funciona el mecanismo de radiofrecuencia subyacente ayuda a explicar tanto sus beneficios previstos como su lugar dentro del panorama más amplio del tratamiento de las hemorroides.
¿Qué es la coagulación por radiofrecuencia y cómo se administra la energía?
Los dispositivos de coagulación por RF administran energía mediante una sonda colocada directamente en el tejido hemorroidal diana o cerca de él. La punta de la sonda genera energía de radiofrecuencia, habitualmente en el rango de 4 MHz en los instrumentos dedicados a proctología, lo que provoca un calentamiento localizado dentro del tejido. Este calentamiento induce necrosis coagulativa, un proceso controlado en el que las células del tejido tratado pierden viabilidad en una zona definida y específica, mientras el médico puede controlar la profundidad y la duración de la aplicación de energía para limitar los efectos al área prevista. El objetivo es reducir el volumen y la vascularización de los cojinetes hemorroidales de forma precisa y dirigida, en lugar de mediante extirpación abierta.
¿Cómo suele transcurrir un procedimiento?
Un procedimiento de coagulación por RF para hemorroides generalmente se realiza de forma ambulatoria o en consulta, a menudo sin necesidad de anestesia general. El médico coloca la sonda en la base o el cuerpo de la columna hemorroidal diana, con guía visual mediante un anoscopio, y aplica energía durante una duración controlada según los parámetros de funcionamiento del dispositivo. A menudo pueden tratarse varias columnas hemorroidales en una sola visita. Dado que el canal anal presenta una densa inervación sensitiva por debajo de la línea dentada, se presta especial atención a la anestesia y a la colocación de la sonda para gestionar la comodidad del paciente durante el procedimiento.
¿Qué diferencia a este abordaje de la hemorroidectomía tradicional?
La hemorroidectomía quirúrgica tradicional implica cortar y extirpar el tejido hemorroidal y, en muchos casos, cerrar o dejar abierta una herida quirúrgica que requiere un período de cicatrización prolongado. La coagulación por RF evita una herida quirúrgica abierta, ya que se basa en la propia respuesta de remodelación tisular del organismo tras una lesión térmica controlada. Esto generalmente se traduce en una experiencia de recuperación diferente, a menudo con menos dolor postoperatorio inmediato en comparación con la cirugía excisional, aunque los resultados individuales y los plazos de cicatrización varían. Ningún abordaje es universalmente preferible: la coagulación por RF generalmente se considera más adecuada para la enfermedad hemorroidal de grado bajo o moderado, mientras que la extirpación quirúrgica sigue siendo una opción consolidada para el prolapso más avanzado.
La sonda de proctología ThermoBLOCK de INVAMED
La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.
¿Quién podría ser candidato a este tratamiento?
La coagulación por RF generalmente se considera para pacientes con hemorroides internas sintomáticas, en particular enfermedad de grado I-III, que no han logrado suficiente alivio con medidas conservadoras o que prefieren una alternativa ambulatoria a la cirugía. Como con otros tratamientos de las hemorroides, es un médico cualificado quien determina la idoneidad en función del grado de la hemorroide, el grado de prolapso y cualquier antecedente de tratamiento previo, ya que este abordaje puede no ser apropiado para todas las presentaciones.
¿La coagulación por RF trata tanto las hemorroides externas como las internas?
Las técnicas de coagulación por RF generalmente se dirigen al tejido hemorroidal interno por encima de la línea dentada, donde la inervación sensitiva es distinta de la de la piel anal externa, muy sensible. Un médico puede aclarar qué componentes hemorroidales está indicado tratar con un dispositivo y una técnica específicos.
