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Pulmonary Embolism ManagementOctober 30, 2024INVAMED Medical Affairs

Retirada del filtro de vena cava: cómo funciona el procedimiento

La retirada del filtro de vena cava explicada paso a paso, desde las imágenes previas al procedimiento hasta la técnica de lazo usada para recuperar el dispositivo y en qué consiste la recuperación.

Una vez que un filtro de vena cava recuperable ha cumplido su función, el siguiente paso es planificar su retirada. La retirada del filtro de vena cava es un procedimiento basado en catéter, realizado por un radiólogo intervencionista o un especialista vascular, y para la mayoría de los pacientes es más rápido y menos complejo que la colocación original. Conocer en qué consiste el procedimiento —desde las imágenes previas hasta la técnica de lazo utilizada para capturar el dispositivo— puede ayudar a reducir la incertidumbre de los pacientes que se preparan para la retirada.

Antes de la retirada: confirmar que el filtro está listo para salir

Antes de intentar la retirada, el equipo asistencial suele solicitar pruebas de imagen —a menudo una radiografía simple o una tomografía computarizada (TC)— para comprobar la posición del filtro, detectar una inclinación significativa y evaluar si aún queda una cantidad importante de coágulo atrapado en su estructura. Si hay un trombo sustancial presente, la retirada puede posponerse hasta que disminuya la carga de coágulo, ya que retirar un filtro con un coágulo grande atrapado puede suponer en sí mismo un riesgo. Un médico cualificado también revisa si la indicación original del filtro se ha resuelto y si la anticoagulación, en caso de ser aplicable, puede continuarse ahora de forma segura sin el respaldo del filtro.

¿Qué ocurre durante el procedimiento de retirada?

La retirada del filtro de vena cava suele realizarse bajo sedación moderada con anestesia local en el sitio de acceso, con mayor frecuencia la vena yugular interna en el cuello o, con menor frecuencia, la vena femoral en la ingle. Se introduce una vaina en la vena y, bajo guía fluoroscópica (radioscopia), se avanza un catéter de lazo especializado hasta el nivel del filtro. El lazo se engancha alrededor de un pequeño gancho o vértice situado en la parte superior del filtro y, una vez asegurado, todo el dispositivo se colapsa y se retira a través de la vaina. El equipo confirma la retirada del filtro y revisa la cava en busca de cualquier problema residual antes de retirar la vaina y aplicar presión en el sitio de acceso.

¿Existen técnicas de retirada más complejas?

En ocasiones, un filtro se ha inclinado, se ha incrustado en la pared de la vena o se ha endotelizado tras un tiempo de permanencia más prolongado, lo que hace que la técnica de lazo estándar resulte insuficiente por sí sola. En estas situaciones, los especialistas intervencionistas pueden recurrir a herramientas complementarias, como vainas de láser excimer, técnicas asistidas por balón o maniobras adicionales con lazo de alambre, para liberar las estructuras metálicas del filtro de la pared del vaso antes de capturarlo con el lazo. Estas técnicas avanzadas se reservan generalmente para filtros que han permanecido colocados durante más tiempo o que muestran evidencia de crecimiento tisular en las imágenes previas al procedimiento, y la decisión de proceder recae en un médico cualificado tras sopesar los riesgos y beneficios para ese paciente en concreto.

Recuperación tras la retirada del filtro

La mayoría de los pacientes vuelven a casa el mismo día o tras un breve período de observación. El sitio de acceso —típicamente una pequeña punción en el cuello o la ingle— se vigila en busca de sangrado o hinchazón, y por lo general se aconseja a los pacientes evitar levantar objetos pesados o realizar actividad física intensa durante un breve período después. Puede programarse una visita de seguimiento para confirmar que la vena ha cicatrizado correctamente y, si el paciente estaba en tratamiento anticoagulante, para revisar el plan continuado. Los dispositivos utilizados a lo largo del abordaje intervencionista para el tromboembolismo venoso, incluidos los filtros pensados para su eventual retirada, forman parte del portafolio más amplio de INVAMED para el manejo de la embolia pulmonar; la técnica y el momento concretos de la retirada siempre dependen de las Instrucciones de uso (IFU) del modelo específico de filtro y de la evaluación del médico tratante.

¿Qué ocurre si el filtro no se puede retirar?

Ocasionalmente, un filtro no puede retirarse de forma segura debido a un crecimiento tisular significativo, cambios estructurales o un riesgo excesivo de lesión vascular durante el intento. En estos casos, el filtro puede dejarse colocado de forma permanente, y el equipo asistencial del paciente continúa monitorizándolo como parte del seguimiento habitual.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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