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Oncology AblationMay 31, 2025INVAMED Medical Affairs

Ablación percutánea guiada por imagen: el papel de la TC y la ecografía

Descubra cómo la ablación guiada por imagen utiliza la TC y la ecografía para la colocación de la aguja, la precisión de localización y la planificación de la ablación.

La ablación percutánea de tumores depende de colocar con precisión una aguja o un electrodo dentro de una lesión diana sin necesidad de abrir el cuerpo quirúrgicamente. Esa precisión proviene de la ablación guiada por imagen, un término que describe el uso de imágenes en tiempo real o casi en tiempo real para visualizar el tumor, la anatomía circundante y el dispositivo a medida que avanza hacia el objetivo. La tomografía computarizada (TC) y la ecografía son las dos modalidades de imagen más utilizadas para este fin, cada una con distintas fortalezas según el órgano y la localización tumoral implicados.

¿Cómo funciona la guía por TC para la colocación de la aguja?

La guía por TC ofrece imágenes transversales que muestran el hueso, el tejido blando, el aire y los vasos con un alto nivel de detalle espacial. Durante un procedimiento de ablación, el radiólogo intervencionista suele obtener una exploración inicial para confirmar la localización del tumor con respecto a los puntos de referencia cutáneos, y después avanza la aguja en pasos incrementales, deteniéndose periódicamente para obtener imágenes adicionales que verifiquen la trayectoria. Este proceso iterativo favorece una guía de la aguja precisa, en particular en lesiones profundas del hígado, el riñón, el pulmón o el hueso que resultan difíciles de visualizar claramente con la ecografía. La TC también permite al médico identificar estructuras cercanas, como asas intestinales o vasos principales, que deben evitarse o desplazarse antes de iniciar la ablación.

¿Cuándo es la ecografía el método de guía preferido?

La ecografía ofrece una visualización continua en tiempo real sin radiación ionizante, lo que la hace muy adecuada para muchos tumores hepáticos y de tejidos blandos superficiales que se visualizan bien mediante ecografía. Dado que las imágenes se actualizan de forma continua en lugar de en cortes discretos, la ecografía puede facilitar el seguimiento de la punta de la aguja mientras se desplaza, lo que favorece la precisión de localización durante la inserción a mano alzada o guiada. Sin embargo, la ecografía presenta limitaciones reconocidas, entre ellas la dificultad para visualizar estructuras ocultas por gas intestinal, costillas o tejido pulmonar, y los tumores isoecoicos respecto al parénquima circundante pueden ser difíciles de distinguir. Muchos centros combinan la ecografía y la TC, o fusionan la ecografía con imágenes de TC o RM adquiridas previamente, para compensar las limitaciones individuales de cada modalidad.

¿Qué ocurre durante la planificación de la ablación?

La planificación de la ablación comienza mucho antes de que la aguja penetre en la piel. El equipo asistencial revisa las imágenes transversales previas para caracterizar el tamaño, la forma y la relación del tumor con los vasos, las vías biliares u órganos cercanos. Esta fase de planificación suele tener en cuenta la zona de ablación prevista, el número de pases de aguja o colocaciones de electrodo necesarios, y el punto y ángulo de entrada cutánea más seguros. Algunos procedimientos utilizan software estereotáctico o de navegación que superpone una trayectoria planificada sobre la imagen en vivo, lo que puede ayudar al operador a alcanzar tumores pequeños o de localización difícil. Con independencia de las herramientas de planificación específicas empleadas, el médico confirma la posición de la aguja mediante imagen antes de aplicar la energía, ya que una colocación inicial precisa está estrechamente relacionada con lograr una cobertura tumoral adecuada.

Por qué la selección de la modalidad de guía depende de cada caso individual

Ni la TC ni la ecografía son universalmente preferibles; la elección depende de la localización del tumor, la experiencia del operador, la disponibilidad de equipos y factores del paciente como el hábito corporal. Las lesiones pulmonares y óseas suelen abordarse con TC debido al detalle anatómico pormenorizado que aporta en estas regiones, mientras que los tumores hepáticos se abordan con frecuencia mediante ecografía cuando se visualizan bien, a veces con la TC como herramienta de respaldo o confirmación. Algunas instituciones también utilizan la guía por RM en casos seleccionados. Un médico cualificado determina el método de guía apropiado en función del tumor específico y del equipo disponible en ese centro.

Sistemas de ablación utilizados con guía por imagen

Los dispositivos empleados durante la ablación guiada por imagen, incluidos los generadores y electrodos de ablación por radiofrecuencia dentro del portafolio de oncology-ablation de INVAMED, están diseñados para combinarse con estos flujos de trabajo de imagen, de modo que el médico tratante pueda confirmar la colocación antes y durante la aplicación de energía. Puede consultar más información sobre esta categoría de dispositivos de ablación utilizados junto con la guía por imagen en la página de productos de ablación oncológica de INVAMED.

¿Es la guía por TC más precisa que la guía por ecografía?

Ninguna de las dos modalidades es intrínsecamente más precisa en todas las situaciones; cada una presenta ventajas según la localización y la visibilidad del tumor. La TC suele preferirse para lesiones pulmonares, óseas y retroperitoneales profundas, mientras que la ecografía se emplea habitualmente en tumores hepáticos que se visualizan bien mediante ecografía. El médico selecciona la modalidad que se espera que ofrezca la visión más clara del objetivo específico.

¿La guía por imagen elimina el riesgo de dejar sin tratar parte del tumor?

La guía por imagen favorece de manera sustancial la colocación precisa de la aguja y el electrodo, pero ningún método de imagen puede garantizar una cobertura completa en todos los casos. Factores como la forma del tumor, los vasos cercanos y el movimiento del paciente pueden influir en los resultados, motivo por el cual la obtención de imágenes de seguimiento tras el procedimiento constituye una parte importante de la atención.

¿Se puede utilizar más de un método de imagen durante el mismo procedimiento?

Sí, combinar o fusionar la ecografía con imágenes de TC o RM es un enfoque reconocido en muchas prácticas de radiología intervencionista, particularmente en tumores difíciles de visualizar con una sola modalidad. La combinación específica utilizada depende del equipo disponible y de la valoración del caso por parte del operador.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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