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Hemorrhoid & Fistula ManagementSeptember 29, 2021INVAMED Medical Affairs

Cierre de fístula con láser: sellado del trayecto mediante energía

Cómo funciona el cierre de fístula con láser para sellar los trayectos fistulosos anales mediante la aplicación de energía, y cómo se compara con las técnicas que seccionan el esfínter.

Entre las técnicas que preservan el esfínter desarrolladas para el tratamiento de la fístula anal, el cierre asistido por láser ha surgido como un abordaje que sella el trayecto fistuloso desde el interior mediante la aplicación dirigida de energía, en lugar de cortar el músculo esfinteriano que el trayecto pueda atravesar. Este tipo de técnica a veces se describe de forma genérica como un procedimiento tipo FILAC (cierre del trayecto fistuloso con láser, por sus siglas en inglés), lo que refleja su mecanismo esencial de tratar térmicamente el revestimiento del trayecto para favorecer su cierre.

¿Cuál es el mecanismo subyacente del cierre de fístula con láser?

La técnica consiste en introducir una fibra láser directamente en el trayecto fistuloso, desde el orificio externo hasta el orificio interno, cerca del canal anal. A medida que se retira la fibra, se aplica energía láser de forma radial o circunferencial a lo largo de la pared del trayecto, provocando una destrucción térmica controlada del revestimiento epitelizado que impide que el trayecto cicatrice de forma natural. El objetivo es favorecer que el trayecto colapse y cicatrice desde el interior a medida que se forma tejido fibroso, todo ello sin dividir el músculo esfinteriano circundante que el trayecto pueda atravesar.

¿Cómo suele desarrollarse el procedimiento?

El procedimiento generalmente comienza con una identificación y sondaje cuidadosos del trayecto fistuloso, a veces con ayuda de pruebas de imagen preoperatorias, como la resonancia magnética o la ecografía endoanal, para confirmar el recorrido del trayecto en relación con el complejo esfinteriano. Una vez identificado el trayecto, el orificio interno puede cerrarse con suturas o mediante una técnica de colgajo, y la fibra láser se desplaza a lo largo del trayecto para aplicar energía a medida que se retira. El procedimiento se realiza habitualmente bajo anestesia regional o general en un quirófano, aunque por lo general evita cualquier división del músculo esfinteriano.

¿Cómo se compara el cierre con láser con las técnicas de corte?

Los abordajes tradicionales, como la fistulotomía o la colocación de sedal cortante, funcionan dividiendo el trayecto y, en muchos casos, una parte del músculo esfinteriano, apoyándose en esta división (ya sea inmediata o gradual) para eliminar el trayecto. El cierre con láser, en cambio, busca sellar el trayecto sin ninguna división muscular, lo que podría reducir las preocupaciones relacionadas con el impacto sobre la continencia, en particular en fístulas que afectan a una porción significativa del esfínter. Dicho esto, el cierre con láser no se considera una solución universal: su éxito puede depender de la longitud del trayecto, de la presencia de trayectos secundarios o cavidades de absceso, y de si existen afecciones inflamatorias que contribuyan a una actividad persistente del trayecto. Como ocurre con todas las decisiones de tratamiento de la fístula, la elección entre el cierre con láser y las técnicas de corte depende de la anatomía individual del trayecto y de la evaluación del cirujano.

¿Qué implica generalmente la recuperación?

Dado que el cierre con láser evita la división muscular, algunos pacientes experimentan un perfil de recuperación distinto en comparación con las técnicas de corte, aunque el cuidado posoperatorio de la herida —incluido mantener la zona limpia y vigilar la aparición de secreción o signos de infección— sigue siendo importante independientemente de la técnica empleada. La cicatrización completa del trayecto requiere tiempo, y suelen programarse visitas de seguimiento para confirmar que el trayecto se ha cerrado correctamente, en lugar de persistir o reaparecer.

¿Quién suele considerarse candidato a esta técnica?

El cierre de fístula con láser se plantea generalmente para pacientes con trayectos fistulosos bien definidos desde el punto de vista anatómico, sin ramificaciones extensas ni formación de abscesos, y en particular para los casos en los que la preservación del esfínter constituye una prioridad importante. Como ocurre con otras opciones de tratamiento de la fístula, un cirujano colorrectal cualificado evalúa las características del trayecto, utilizando pruebas de imagen cuando corresponde, para determinar si este abordaje es adecuado para la anatomía de un paciente concreto.

¿Cómo se mide el éxito tras el cierre de fístula con láser?

El éxito se evalúa generalmente mediante examen clínico y, en algunos casos, pruebas de imagen de seguimiento, para confirmar que el trayecto se ha cerrado sin secreción persistente ni recidiva. El momento y los métodos de seguimiento los determina el cirujano tratante.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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