El tratamiento con láser para la retinopatía diabética se utiliza desde hace décadas para manejar una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes de larga evolución. La enfermedad ocular diabética se desarrolla cuando niveles elevados de glucosa en sangre mantenidos en el tiempo dañan los pequeños vasos sanguíneos de la retina, provocando fugas, crecimiento anómalo de vasos y, en fases avanzadas, riesgo de pérdida grave de visión. La terapia con láser sigue siendo una herramienta importante para frenar este proceso, a menudo junto con otros tratamientos como los medicamentos inyectables.
¿Cómo daña la diabetes a la retina?
La retinopatía diabética progresa por etapas, comenzando con cambios leves, como pequeñas áreas de debilitamiento vascular, y avanzando, en algunos pacientes, hacia etapas más avanzadas que implican el crecimiento anómalo de nuevos vasos sanguíneos, un proceso llamado neovascularización. Estos vasos frágiles y de nueva formación pueden sangrar dentro del ojo o contribuir a la formación de tejido cicatricial que distorsiona o desprende la retina. El edema macular diabético, una complicación relacionada que implica la acumulación de líquido en la parte central de la retina, también puede amenazar la visión con independencia de cuán avanzada esté la retinopatía en general.
¿Qué es la panfotocoagulación retiniana?
La panfotocoagulación retiniana, a menudo denominada tratamiento con láser PRP, se utiliza en la retinopatía diabética proliferativa más avanzada, cuando ha comenzado el crecimiento vascular anómalo o existe un riesgo elevado de que ocurra. El tratamiento aplica cientos, e incluso más de mil, pequeñas quemaduras de láser en la retina periférica, evitando la mácula central. El razonamiento es que reducir la demanda de oxígeno de la retina periférica, que suele estar mal perfundida en la retinopatía diabética avanzada, puede reducir el estímulo para el crecimiento vascular anómalo. El tratamiento con láser PRP suele administrarse en varias sesiones en lugar de una sola, en parte para reducir el riesgo de efectos secundarios temporales, como la disminución de la visión nocturna o cambios en la visión periférica.
¿Qué es el tratamiento con láser macular?
El láser macular, un abordaje más focalizado y suave que la panfotocoagulación, se utiliza específicamente para el edema macular diabético, cuando la fuga de líquido amenaza la visión central. Se aplican patrones de láser focal o en cuadrícula sobre vasos específicos con fuga o zonas de la mácula, con el objetivo de reducir la acumulación de líquido y estabilizar la visión. En los últimos años, el láser macular suele emplearse junto con, o después de, la medicación inyectable anti-VEGF, que se ha convertido en un tratamiento principal para el edema macular, reservándose el láser para los casos en los que puede aportar un beneficio adicional.
¿Qué pueden esperar los pacientes del tratamiento?
El tratamiento con láser para la retinopatía diabética se describe generalmente como una forma de frenar o estabilizar la progresión de la enfermedad, más que de restablecer la visión ya perdida. Muchos pacientes requieren varias sesiones, y algunos experimentan efectos visuales temporales, como disminución de la visión nocturna, visión borrosa leve o cambios en la visión periférica tras la panfotocoagulación. Los resultados a largo plazo dependen en gran medida del control continuo de la glucemia y del seguimiento retiniano regular, ya que la enfermedad ocular diabética puede seguir progresando incluso después del tratamiento con láser si el manejo de la diabetes subyacente no es óptimo.
El papel de la tecnología endoláser en los casos vitreorretinianos
En casos más avanzados con hemorragia vítrea o tejido cicatricial significativo, la retinopatía diabética puede requerir cirugía de vitrectomía, durante la cual el láser se aplica directamente sobre la retina mediante una sonda endoláser de fibra óptica introducida en el ojo. INVAMED fabrica las Sondas Láser Ópticas Horus, utilizadas en cirugía vitreorretiniana para fotocoagulación, disponibles en configuraciones de calibre 20, 23, 25 y 27 según declara el fabricante. Puede encontrarse más información en la página de producto de INVAMED de las Sondas Láser Ópticas Horus. Un especialista en retina cualificado determina si el tratamiento con láser, la terapia inyectable, la cirugía o una combinación de estos es adecuado para la enfermedad ocular diabética de cada paciente.
¿Con qué frecuencia debe una persona con retinopatía diabética someterse a exámenes oculares?
La frecuencia de los exámenes oculares depende de la gravedad de la retinopatía, y un especialista en retina u oftalmólogo suele recomendar un calendario de seguimiento personalizado, que puede ir desde exámenes anuales en la enfermedad leve hasta cada pocos meses en los casos más avanzados o en tratamiento activo. Las personas con diabetes deben seguir las recomendaciones específicas de su médico.
La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.
