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Urology & Incontinence ManagementJuly 2, 2024INVAMED Medical Affairs

¿Catéter doble J o nefrostomía para la obstrucción? Factores de decisión

Compare el catéter ureteral doble J frente a la nefrostomía en la obstrucción urinaria, incluyendo las consideraciones de drenaje interno frente a externo que suelen valorar los médicos.

Cuando un uréter se obstruye y la orina no puede drenar con normalidad, el médico a menudo necesita aliviar el bloqueo rápidamente para proteger la función renal, incluso antes de tratar por completo la causa subyacente. Para ello suelen considerarse dos opciones: un catéter ureteral doble J colocado internamente o un catéter de nefrostomía percutánea colocado externamente. Ninguna de las dos opciones es universalmente la elección correcta en la decisión entre stent y nefrostomía; los médicos sopesan varios factores específicos del paciente y de la anatomía antes de decantarse por un abordaje u otro.

¿Cómo proporciona un catéter ureteral doble J el drenaje interno?

Un catéter ureteral, a menudo llamado catéter doble J por sus extremos enrollados, es un tubo delgado que se coloca por vía endoscópica de manera que abarque el segmento obstruido del uréter, con un extremo enrollado situado en la pelvis renal y el otro en la vejiga. La orina puede entonces fluir alrededor y a través del catéter, sorteando internamente el punto de obstrucción. Dado que todo el dispositivo queda dentro del cuerpo, no hay bolsa ni tubuladura externa que manejar, lo cual muchos pacientes consideran más cómodo para las actividades diarias. La colocación del catéter generalmente requiere acceso cistoscópico a través de la uretra y suele realizarse bajo sedación o anestesia en un entorno endoscópico controlado.

¿Cómo proporciona la nefrostomía percutánea el drenaje externo?

La nefrostomía percutánea consiste en colocar un catéter de drenaje directamente en el sistema colector renal a través de una pequeña punción en la piel de la espalda, guiada por ecografía o fluoroscopia. La orina drena externamente hacia una bolsa colectora conectada al catéter. Este abordaje no requiere hacer pasar nada a través de la vejiga o el uréter, lo cual puede convertirlo en una opción útil cuando la obstrucción no puede sortearse con seguridad desde abajo, o cuando el estado del paciente exige un drenaje urgente sin el montaje necesario para la colocación endoscópica de un catéter. Dado que el catéter y la bolsa de drenaje son externos, la nefrostomía sí implica cierto grado de cuidado continuado de la zona y un sistema colector visible.

¿Qué factores clínicos y del paciente influyen en la elección?

La decisión entre drenaje interno y externo suele estar influida por la causa y la ubicación de la obstrucción, por si esta puede sortearse con seguridad desde la vejiga hacia arriba, por la presencia de infección, por la estabilidad clínica global del paciente y por factores personales como la tolerancia a un dispositivo externo frente a un procedimiento endoscópico. En algunas situaciones, como un riñón obstruido con sospecha de infección, puede preferirse inicialmente el drenaje externo porque evita instrumentar desde abajo un sistema infectado. En otros casos, en particular cuando se prevé un drenaje interno a largo plazo, puede preferirse un catéter doble J por la ausencia de componentes externos. Ningún abordaje es intrínsecamente superior; la elección adecuada depende del cuadro clínico específico, según la valoración del urólogo tratante.

¿Puede un paciente transicionar entre estos dos métodos de drenaje?

Sí, en muchos casos. Un paciente puede comenzar con drenaje externo por nefrostomía para abordar una obstrucción urgente y posteriormente pasar a un catéter interno una vez controlada la infección o cuando el acceso endoscópico resulte más seguro y adecuado. A la inversa, algunos pacientes con un catéter doble J pueden requerir nefrostomía si el catéter deja de ser eficaz o si no es posible acceder al uréter por vía endoscópica. Esta flexibilidad refleja el hecho de que ambos métodos persiguen el mismo objetivo subyacente —aliviar la obstrucción y proteger la función renal— a través de distintas vías de acceso, y la transición entre ellos es una decisión clínica que se toma según la evolución del caso.

El papel de INVAMED en las soluciones de drenaje interno

Para los casos en los que el drenaje interno es el abordaje elegido, los Catéteres Ureterales UroFlow de INVAMED son catéteres doble J de poliuretano, disponibles con un tratamiento superficial opcional de fosforilcolina, posicionados por el fabricante con el objetivo de favorecer la comodidad del paciente y minimizar la incrustación en usos a demora de mayor duración. Estos catéteres forman parte del portafolio más amplio de urología y manejo de la incontinencia de INVAMED, que también incluye productos de acceso para nefrostomía percutánea destinados a escenarios de drenaje externo.

¿Es un catéter ureteral doble J más cómodo que un catéter de nefrostomía?

Muchos pacientes refieren que un catéter colocado internamente resulta más cómodo en el día a día, ya que no hay bolsa externa que manejar, aunque los catéteres doble J pueden causar sus propios síntomas, como urgencia urinaria o molestias. La comodidad y la tolerabilidad varían según cada persona, y un médico puede explicar qué esperar de cada opción.

¿Por qué elegiría un médico la nefrostomía en lugar de un catéter doble J en un riñón infectado?

Puede preferirse el drenaje externo por nefrostomía cuando un riñón obstruido está infectado, porque evita hacer pasar instrumental endoscópico a través de la vejiga y el uréter hacia un sistema colector infectado. Este criterio clínico lo determina el médico tratante en función de cada caso.

¿Cuánto tiempo suele permanecer colocado un catéter ureteral doble J o una sonda de nefrostomía?

La duración varía ampliamente según la causa subyacente de la obstrucción y el plan de tratamiento, y la determina el médico tratante mediante evaluación de seguimiento. Algunos dispositivos de drenaje son temporales y se retiran una vez resuelta la obstrucción, mientras que otros pueden permanecer más tiempo para un manejo continuado.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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