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EmbolizationAugust 13, 2022INVAMED Medical Affairs

Embolización de la Vena Porta Antes de Cirugía Hepática Mayor

Embolización de la vena porta explicada: cómo estimula el crecimiento hepático antes de una hepatectomía mayor para reducir el riesgo de insuficiencia hepática posquirúrgica.

Cuando debe extirparse quirúrgicamente una gran porción del hígado —a menudo para tratar tumores hepáticos o metástasis de cánceres de otras partes del cuerpo—, uno de los mayores riesgos es que el tejido hepático restante, denominado remanente hepático futuro, no sea lo bastante grande como para sostener una función hepática adecuada tras la cirugía. La embolización de la vena porta es un procedimiento preparatorio de radiología intervencionista diseñado para abordar precisamente este riesgo, estimulando el crecimiento del remanente hepático futuro antes de que se realice la resección mayor.

¿Por qué importa tanto el tamaño del remanente hepático futuro?

El hígado desempeña numerosas funciones esenciales, y extirpar demasiado tejido hepático en una sola operación puede dejar un volumen insuficiente de hígado funcional, una complicación grave denominada generalmente insuficiencia hepática posthepatectomía. Los cirujanos y los radiólogos intervencionistas suelen emplear cálculos de imagen volumétrica para estimar si el remanente hepático futuro —la porción del hígado que se espera que quede tras la resección— es lo bastante grande en relación con el tamaño corporal del paciente como para sostenerlo con seguridad después. Cuando los cálculos sugieren que el remanente puede ser límite o insuficiente, se considera la embolización de la vena porta como una forma de aumentar ese margen de seguridad antes de la cirugía.

¿Cómo estimula la embolización de la vena porta el crecimiento hepático?

El hígado recibe sangre a través de dos fuentes principales: la arteria hepática y la vena porta, siendo la vena porta la que aporta la mayor parte del suministro sanguíneo del hígado, transportando sangre rica en nutrientes procedentes del intestino. La embolización de la vena porta actúa ocluyendo las ramas de la vena porta que irrigan la porción del hígado prevista para la extirpación quirúrgica, redirigiendo en su lugar el flujo sanguíneo portal hacia el remanente hepático futuro. Este aumento del flujo hacia el remanente se asocia a una respuesta de crecimiento compensatorio, comúnmente denominada hipertrofia, en la que el tejido hepático restante se agranda a lo largo de las semanas siguientes.

¿Qué implica el propio procedimiento?

La embolización de la vena porta se realiza habitualmente mediante un abordaje percutáneo, en el que se avanza una aguja y un catéter hacia el sistema venoso portal, a menudo a través de una pequeña punción en el propio hígado bajo guía de imagen, o en algunos casos mediante un abordaje transyugular. Una vez logrado el acceso por catéter a las ramas portales relevantes, se despliega material embólico —comúnmente partículas, coils o una combinación de agentes embólicos— para ocluir las ramas que irrigan el segmento hepático previsto para la extirpación.

¿Cuánto tiempo tarda el hígado en crecer antes de la cirugía?

Tras la embolización de la vena porta, los pacientes suelen someterse a imágenes volumétricas repetidas varias semanas después para medir el grado de hipertrofia alcanzado en el remanente hepático futuro. Si el crecimiento se considera adecuado según estos cálculos, la cirugía prosigue; si el crecimiento es insuficiente, puede considerarse más tiempo o, en algunos casos, pasos intervencionistas o quirúrgicos adicionales. Este período de espera y reevaluación es una parte estándar y esperada de la vía de tratamiento general, y no un retraso ni una complicación.

¿Qué ocurre si el remanente hepático futuro no crece adecuadamente?

En un subgrupo de pacientes, el remanente hepático futuro no alcanza una hipertrofia suficiente tras la embolización de la vena porta por sí sola, lo que puede llevar al equipo quirúrgico e intervencionista a reevaluar el plan de tratamiento general, incluida la exploración de técnicas adicionales, el ajuste de la extensión de resección planificada o, en algunos casos, determinar que la resección no es factible con seguridad. Esta posibilidad subraya por qué la reevaluación volumétrica antes de la cirugía se considera un punto de control de seguridad esencial y no una mera formalidad.

Dispositivos embólicos que respaldan la preparación de la cirugía hepática

La embolización de la vena porta depende de dispositivos embólicos y catéteres capaces de una oclusión selectiva y controlada de las ramas venosas portales para redirigir el flujo con eficacia. INVAMED fabrica una amplia gama de tecnologías de embolización utilizadas en aplicaciones de radiología intervencionista y hepatobiliar; encontrará más información en la página de productos de embolización de INVAMED. La disponibilidad y las indicaciones varían según el país, y siempre deben consultarse las Instrucciones de uso (IFU).


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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