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Peripheral Arterial Disease (PAD)March 9, 2023INVAMED Medical Affairs

Angioplastia infrapoplítea: vasos pequeños, mucho en juego

Angioplastia infrapoplítea explicada: por qué tratar las arterias tibiales difiere de los procedimientos de EAP en vasos de mayor calibre y qué implica habitualmente.

Tratar la enfermedad arterial por debajo de la rodilla presenta un conjunto de desafíos distinto al de trabajar en vasos de mayor calibre, como la arteria ilíaca o la femoral superficial. Las arterias tibiales que irrigan la parte inferior de la pierna y el pie tienen un diámetro considerablemente más pequeño, y la enfermedad en este territorio a menudo se asocia con una enfermedad arterial periférica más avanzada, incluyendo con frecuencia isquemia crítica de la extremidad. La angioplastia infrapoplítea (BTK, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una herramienta importante para restablecer el flujo en este exigente territorio anatómico.

Por qué la enfermedad infrapoplítea es diferente

Las arterias tibiales —la tibial anterior, la tibial posterior y la peronea— son considerablemente más estrechas que los vasos más proximales, a menudo con solo unos pocos milímetros de diámetro, y con frecuencia presentan una enfermedad difusa y de segmento largo en lugar de obstrucciones aisladas y focales. Este patrón es especialmente frecuente en pacientes con diabetes, en quienes la afectación infrapoplítea tiende a ser más extensa. Dado que estos vasos pequeños irrigan directamente el pie, la enfermedad en esta zona tiene implicaciones significativas para la viabilidad del tejido, razón por la cual la intervención BTK está estrechamente asociada con la isquemia crítica de la extremidad y los esfuerzos de salvamento de la extremidad.

¿Qué ocurre durante una angioplastia infrapoplítea?

El procedimiento generalmente sigue el mismo marco básico que la angioplastia en otras zonas de la vasculatura periférica —acceso vascular, cruce con guía del segmento enfermo e inflado del balón para restablecer el diámetro luminal—, pero cada paso se adapta a una anatomía de menor escala. Las guías y los catéteres balón utilizados por debajo de la rodilla están dimensionados específicamente para estos vasos más estrechos, y cruzar una enfermedad tibial de segmento largo o muy calcificada puede requerir técnicas de guía más especializadas de lo habitual en arterias de mayor calibre. La obtención de imágenes angiográficas a lo largo del caso ayuda a confirmar cuál de los tres vasos tibiales permanece permeable y orienta al operador hacia el segmento con mayor probabilidad de favorecer la cicatrización de la herida o el salvamento de la extremidad.

Por qué los balones de vaso pequeño requieren una selección cuidadosa

El calibre del balón por debajo de la rodilla debe ajustarse con precisión al diámetro del vaso nativo pequeño, ya que el sobredimensionamiento conlleva un riesgo relativo más alto de lesión vascular o disección en arterias tan estrechas. En este territorio a veces se utilizan tiempos de inflado prolongados para ayudar a lograr un resultado adecuado, dado el menor calibre de los vasos y su tendencia al retroceso elástico. Algunos centros también utilizan tecnología de balón liberador de fármaco por debajo de la rodilla, aunque la base de evidencia y su adopción en este territorio específico ha evolucionado de manera algo diferente a la de los vasos femoropoplíteos de mayor calibre, y la selección del dispositivo aquí se guía por la anatomía de cada paciente y el criterio del médico tratante.

Qué determina el éxito en este territorio

Dado que la intervención infrapoplítea se realiza con tanta frecuencia en el contexto de la isquemia crítica de la extremidad, el éxito a menudo se mide no solo por la permeabilidad restablecida del vaso, sino por si el flujo sanguíneo adecuado llega a la zona específica necesaria para la cicatrización de la herida, un concepto que a veces se describe como el angiosoma, o territorio arterial directo, que irriga una parte determinada del pie. Esto significa que la elección de qué vaso tibial tratar puede guiarse tanto por la localización de una úlcera o herida como por cuál vaso muestra la enfermedad más grave.

Dispositivos utilizados en la intervención infrapoplítea

Los catéteres balón de vaso pequeño diseñados para las exigencias de calibre y longitud de la anatomía tibial forman parte del conjunto de herramientas utilizado en la intervención BTK, junto con guías adecuadas para cruzar segmentos largos o calcificados. La plataforma de balón Extender de INVAMED, disponible en una variedad de diámetros y longitudes, se encuentra entre los dispositivos utilizados en todo el espectro de tratamiento de la enfermedad arterial periférica; puede encontrarse más información en la página de enfermedad arterial periférica, y la selección del dispositivo para la anatomía infrapoplítea la determina el médico tratante.

¿La angioplastia infrapoplítea siempre logra salvar una extremidad?

Restablecer el flujo sanguíneo mediante angioplastia es un componente importante del salvamento de la extremidad, pero los resultados también dependen del cuidado de la herida, el control de la infección y la extensión general del daño tisular presente antes del tratamiento. Un equipo multidisciplinario habitualmente evalúa todos estos factores en conjunto, en lugar de depender únicamente de la revascularización.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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