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Oncology AblationMarch 1, 2023INVAMED Medical Affairs

Planificación de la zona de ablación: márgenes que importan

Conozca cómo se planifica la zona de ablación, por qué importan los márgenes ablativos para la cobertura tumoral y su relación con el riesgo de recurrencia local.

El éxito de la ablación tumoral no consiste simplemente en colocar un electrodo dentro de una lesión visible. La zona de ablación —el volumen de tejido destruido por el calor u otra fuente de energía— debe extenderse más allá del borde visible del tumor para abordar la enfermedad microscópica que la imagen no puede detectar. Planificar esta zona con precisión es uno de los pasos técnicos más importantes de la ablación percutánea y se relaciona directamente con cuán completo resulta el tratamiento del tumor.

¿Por qué la zona de ablación debe extenderse más allá del tumor visible?

Los tumores sólidos suelen presentar extensiones microscópicas más allá de lo que aparece como el borde tumoral en la TC, la RM o la ecografía. Si la zona de ablación se limitara estrictamente al límite tumoral visible, estas extensiones microscópicas podrían quedar sin tratar, creando un riesgo de que el tumor vuelva a crecer en el sitio de tratamiento. Por este motivo, el concepto de margen ablativo —un reborde de tejido aparentemente normal que rodea el tumor y que también se destruye— se aborda habitualmente en la bibliografía sobre ablación como un objetivo de tratamiento importante. En la bibliografía se cita comúnmente un margen de aproximadamente 5 a 10 milímetros más allá del borde tumoral como referencia general para muchos procedimientos de ablación térmica percutánea, aunque el margen objetivo específico puede variar según el tipo de tumor, su localización y la valoración del médico tratante. Esto debe entenderse como un concepto general que se aborda en investigaciones publicadas, y no como una cifra fija que se aplique de forma idéntica a todos los casos o dispositivos.

¿Cómo se evalúa la cobertura tumoral antes y después del tratamiento?

Antes de la ablación, el médico revisa las imágenes transversales para estimar la forma tridimensional del tumor y planificar cuántas colocaciones de electrodo o zonas de ablación superpuestas serán necesarias para cubrir el tumor más el margen previsto. Los tumores de forma irregular, o aquellos cercanos a vasos, vías biliares o al diafragma, suelen requerir una planificación más compleja, ya que lograr una cobertura tumoral uniforme en todas las direcciones puede resultar más difícil cerca de estas estructuras. Después del procedimiento, se suele emplear imagen con contraste para evaluar si la zona de ablación parece englobar el tumor con un margen adecuado, o si puede persistir un área de tumor sin tratar. Esta evaluación forma parte de la base de los protocolos de imagen de seguimiento utilizados en las semanas y meses posteriores al tratamiento.

¿Cuál es la relación entre el tamaño del margen y la recurrencia local?

La recurrencia local se refiere al nuevo crecimiento tumoral en el sitio original de ablación o cerca de él, y es uno de los resultados que la imagen de seguimiento está diseñada para detectar. La bibliografía publicada sobre ablación asocia habitualmente los márgenes más estrechos o incompletos con una mayor probabilidad de recurrencia local, lo que en parte explica la atención considerable que recibe la planificación del margen durante el propio procedimiento. Es importante señalar que el tamaño del margen es solo una de varias variables que pueden influir en la recurrencia local; la biología del tumor, su localización y los efectos de sumidero de calor cerca de los vasos sanguíneos también desempeñan un papel. Ningún abordaje de ablación puede garantizar la ausencia total de recurrencia local, y el seguimiento por imagen a largo plazo sigue siendo una parte importante de la atención posterior al tratamiento, con independencia de cómo se haya planificado el procedimiento inicial.

Cómo los sistemas de ARF respaldan la planificación de la zona de ablación

La ablación por radiofrecuencia se basa en un generador y un electrodo para administrar corriente alterna de alta frecuencia en el tejido, generando calor por fricción que provoca necrosis coagulativa. Los generadores utilizados en los procedimientos de ARF suelen monitorizar la impedancia y la temperatura o la potencia a lo largo del tratamiento para ayudar a guiar la administración de energía, lo que respalda la capacidad del médico para evaluar en tiempo real cómo se está desarrollando la zona de ablación. El sistema de ablación por radiofrecuencia (ARF) Peta, Nerve, que forma parte del portafolio de oncology-ablation de INVAMED, se utiliza en procedimientos de ablación por radiofrecuencia percutánea en los que el médico tratante aplica este tipo de planificación de zona y margen. Encontrará más información sobre este sistema en la página de producto del sistema ARF Peta, y puede consultar la categoría más amplia de dispositivos de ablación en la página de productos de ablación oncológica de INVAMED.

¿Un margen de ablación más amplio es siempre mejor?

No necesariamente. Si bien un margen adecuado se asocia en la bibliografía con un tratamiento tumoral más completo, una zona de ablación excesivamente amplia puede conllevar un riesgo de daño innecesario al tejido sano o a estructuras críticas cercanas. El médico equilibra la adecuación del margen frente a la anatomía que rodea al tumor específico.

¿Se puede medir con precisión la zona de ablación durante el procedimiento?

La imagen obtenida durante e inmediatamente después de la ablación proporciona al médico una estimación de la zona tratada, pero se trata de una aproximación y no de una medición microscópica precisa. La imagen de seguimiento durante las semanas y meses posteriores aporta información adicional sobre cuán completo fue el tratamiento del tumor.

¿Una cobertura de margen incompleta siempre conduce a la recurrencia?

No siempre, pero los márgenes incompletos son un factor reconocido asociado a una mayor probabilidad de recurrencia local en investigaciones publicadas. Otros factores, como la biología tumoral y la proximidad a los vasos sanguíneos, también contribuyen, motivo por el cual se recomienda una imagen de seguimiento regular tras la ablación, con independencia de cómo se haya planificado el procedimiento.


La disponibilidad del dispositivo y el estado regulatorio varían según el país. Comuníquese con INVAMED o su distribuidor local autorizado para obtener información regulatoria actual aplicable a su región.

Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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