El Sistema de trombólisis farmacomecánica ultrasónica Viper® es un dispositivo mínimamente invasivo diseñado para disolver trombos combinando ondas ultrasónicas dirigidas con una infusión de tPA controlada. Al diluir la fibrina y aumentar la porosidad del coágulo, el sistema permite una penetración más profunda del fármaco en el trombo, mejorando así la eficacia de la terapia farmacológica. Este enfoque ayuda a mitigar las posibles complicaciones hemorrágicas y preserva la integridad de los vasos, ofreciendo una estrategia más refinada y centrada en el paciente para el tratamiento de la trombosis aguda.
- Ultrasonido controlado: la energía ultrasónica de baja potencia se centra en la disrupción de la fibrina, aflojando la integridad estructural del coágulo.
- Porosidad mejorada: la rotura de las hebras de fibrina estimula que el tPA penetre más profundamente, lo que garantiza una disolución completa del trombo.
- Administración de tPA: administración de activador tisular del plasminógeno (tPA) en un sitio específico directamente al coágulo.
- Efecto sinérgico: la microcavitación ultrasónica aumenta el efecto fibrinolítico, lo que requiere dosis más bajas de fármaco y reduce potencialmente las complicaciones hemorrágicas.
- Traumatismo vascular mínimo: las ondas ultrasónicas están calibradas para evitar dañar válvulas, paredes de vasos o estructuras críticas dentro de la vasculatura venosa o pulmonar.
- Riesgo de hemorragia reducido: un menor uso general de medicamentos y la infusión localizada pueden reducir los efectos secundarios sistémicos.
- Ultrasonido controlado: la energía ultrasónica de baja potencia se centra en la disrupción de la fibrina, aflojando la integridad estructural del coágulo.
- Porosidad mejorada: la rotura de las hebras de fibrina estimula la penetración más profunda del tPA, lo que garantiza una disolución completa del trombo.
- Administración de tPA: una administración de sitio específico del activador del plasminógeno tisular (tPA) directamente en el coágulo.
- Efecto sinérgico: la microcavitación ultrasónica aumenta el efecto fibrinolítico, lo que requiere dosis más bajas del fármaco y reduce potencialmente las complicaciones hemorrágicas.
- Traumatismo vascular mínimo: las ondas ultrasónicas están calibradas para evitar dañar válvulas, paredes de vasos o estructuras críticas dentro de la vasculatura venosa o pulmonar.
- Riesgo de hemorragia reducido: un menor uso general de medicamentos y la infusión localizada pueden reducir los efectos secundarios sistémicos.




