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Pain Management & Spine (Algology)November 12, 2021INVAMED Medical Affairs

Dolor crónico: cuándo entran en juego las opciones intervencionistas

Comprenda cuándo puede plantearse el manejo intervencionista del dolor tras el tratamiento conservador y cómo valoran los médicos la idoneidad para un procedimiento.

Vivir con dolor crónico suele implicar pasar por una serie de intentos de tratamiento antes de encontrar un abordaje que ofrezca un alivio significativo. Para muchos pacientes, ese recorrido comienza con medicación, fisioterapia y ajustes en el estilo de vida, y solo más adelante llega a una conversación sobre el manejo intervencionista del dolor. Saber aproximadamente cuándo y por qué suele producirse esa conversación puede ayudar a los pacientes a sentirse más preparados para ella, sin esperar que un único procedimiento sirva como solución universal.

¿Por qué el tratamiento suele comenzar de forma conservadora?

La mayoría de las afecciones de dolor crónico se abordan inicialmente siguiendo lo que los médicos a veces denominan escalera analgésica: una progresión escalonada que generalmente comienza con opciones de menor riesgo e invasividad, antes de plantear intervenciones más dirigidas. Esto suele incluir la modificación de la actividad, la fisioterapia, la medicación oral y los tratamientos tópicos. La lógica es sencilla: muchos pacientes experimentan una mejoría suficiente solo con estas medidas, y comenzar de forma conservadora evita exponerlos a los riesgos de un procedimiento cuando puede que no sean necesarios. Las opciones intervencionistas generalmente se introducen solo después de que un ensayo razonable de tratamiento conservador no haya logrado un control suficiente de los síntomas.

¿Qué significa realmente "intervencionista" en el cuidado del dolor?

El manejo intervencionista del dolor hace referencia a una categoría de procedimientos —como infiltraciones dirigidas, técnicas de ablación nerviosa, estimulación medular o procedimientos discales percutáneos— cuyo objetivo es interrumpir o modular la señalización del dolor de forma más directa que la medicación oral. Estos abordajes suelen dirigirse de manera más específica a un generador de dolor concreto, como un nervio, una articulación o un nivel discal determinado, identificado mediante imágenes y pruebas diagnósticas. Conviene subrayar que intervencionista no significa invasivo en el sentido de la cirugía abierta; muchos de estos procedimientos se realizan de forma percutánea, mediante acceso con aguja, a menudo de forma ambulatoria.

¿Cómo abordan los médicos la candidatura a un procedimiento?

La candidatura a un procedimiento no se determina únicamente por la intensidad del dolor. Los médicos suelen tener en cuenta la duración y el patrón de los síntomas, la respuesta a tratamientos conservadores previos, los hallazgos en los estudios de imagen y si puede identificarse una fuente anatómica o fisiológica clara del dolor. Un paciente con dolor difuso y mal localizado puede ser un candidato menos evidente para un procedimiento dirigido que otro cuyo dolor sea claramente atribuible a un nervio o articulación concretos. Esta es una de las razones centrales por las que el manejo intervencionista del dolor se ofrece generalmente de forma selectiva, y no como primera línea para todos los pacientes con dolor crónico.

¿Forma parte de este proceso el cuidado multidisciplinar del dolor?

Cada vez más, el dolor crónico se aborda mediante modelos de cuidado multidisciplinar del dolor, en los que médicos, fisioterapeutas, psicólogos y, en ocasiones, cirujanos colaboran en un plan de tratamiento compartido. Esto resulta especialmente relevante cuando se están considerando opciones intervencionistas, ya que un procedimiento dirigido a un generador de dolor específico puede no resolver el dolor al que contribuyen el desacondicionamiento físico, factores anímicos u otras afecciones concomitantes. Un abordaje multidisciplinar ayuda a garantizar que el tratamiento intervencionista, cuando se utiliza, se plantee como un componente de un plan más amplio y no como una solución aislada.

¿Qué preguntas deberían plantearse los pacientes antes de considerar un procedimiento?

A los pacientes que llegan a esta etapa del cuidado suele resultarles útil preguntar directamente a su médico qué pretende lograr un procedimiento concreto, qué alternativas quedan disponibles si no proporciona un alivio suficiente y cómo es, en general, el proceso de recuperación y seguimiento. Comprender que los procedimientos intervencionistas generalmente están pensados para reducir o modular las señales de dolor —en lugar de garantizar su eliminación total— ayuda a fijar expectativas realistas. Un médico cualificado determina la idoneidad de cualquier opción intervencionista concreta tras una evaluación exhaustiva.

¿Pueden combinarse los tratamientos intervencionistas con fisioterapia continuada?

Sí, en muchos casos los procedimientos intervencionistas se emplean junto con la fisioterapia continuada y otras medidas conservadoras, en lugar de sustituirlas. Su equipo asistencial puede explicarle cómo podrían combinarse estos elementos en un plan multidisciplinar adaptado a su situación.


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Revisado por: INVAMED Medical Affairs

Este contenido está destinado a la formación de profesionales sanitarios y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre las guías clínicas y las instrucciones de uso del producto.

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