La carga global de enfermedades neurológicas, espinales y craneales: epidemiología y estadísticas
Introducción
Las afecciones neurológicas, espinales y craneales representan un desafío de salud global importante y creciente, que afecta a miles de millones de personas en todo el mundo. Estas condiciones abarcan un amplio espectro de trastornos, desde enfermedades crónicas debilitantes hasta lesiones agudas, que en conjunto contribuyen a una carga sustancial de discapacidad, mortalidad y tensión económica. Comprender la epidemiología y las estadísticas de estas afecciones es crucial para desarrollar estrategias de prevención eficaces, mejorar la atención al paciente y asignar recursos sanitarios de manera eficiente. Este artículo tiene como objetivo proporcionar una descripción general completa de la carga global de las afecciones neurológicas, de la columna y del cráneo, basándose en datos epidemiológicos y análisis estadísticos recientes. Es importante tener en cuenta que este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye un consejo médico. Los lectores deben consultar con un profesional de la salud calificado si tienen inquietudes médicas o decisiones de tratamiento.
El panorama global de los trastornos neurológicos
Los trastornos neurológicos se han convertido en la principal causa de mala salud y discapacidad a nivel mundial. En 2021, la asombrosa cifra de **3.400 millones de personas en todo el mundo** vivían con una enfermedad neurológica, lo que representa el 43,1 % de la población mundial [1, 2]. Esta prevalencia generalizada subraya el profundo impacto que estas condiciones tienen en las vidas individuales y los sistemas de salud pública. La cantidad total de discapacidad, enfermedad y muerte prematura, medida en años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD), causadas por afecciones neurológicas ha aumentado un 18% desde 1990 [1, 2]. Este aumento en números absolutos se atribuye principalmente a cambios demográficos, incluido el crecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida, más que a un aumento en las tasas estandarizadas por edad, que en realidad han experimentado una disminución [1].
Las diez principales afecciones neurológicas que contribuyen de manera más significativa a esta pérdida de salud global en 2021 incluyen accidente cerebrovascular, encefalopatía neonatal (lesión cerebral en recién nacidos), migraña, demencia (incluida la enfermedad de Alzheimer), neuropatía diabética (daño a los nervios debido a la diabetes), meningitis, epilepsia, complicaciones neurológicas derivadas del parto prematuro, trastorno del espectro autista y cánceres del sistema nervioso [1, 2]. Entre ellas, la neuropatía diabética se destaca como la afección neurológica de más rápido crecimiento, con una prevalencia que se ha más que triplicado desde 1990 hasta alcanzar 206 millones de casos en todo el mundo en 2021, una tendencia directamente relacionada con el aumento mundial de la diabetes [1]. Además, las enfermedades emergentes, como las complicaciones neurológicas de la COVID-19, incluido el deterioro cognitivo y el síndrome de Guillain-Barré, han añadido más de 23 millones de casos a la carga mundial [1].
Por el contrario, se han logrado avances significativos en la reducción de la carga de ciertas afecciones neurológicas. Desde 1990, la pérdida de salud debido a enfermedades como el tétanos, la rabia, la meningitis, los defectos del tubo neural, los accidentes cerebrovasculares, la neurocisticercosis, la encefalitis y la encefalopatía neonatal ha disminuido en un 25 % o más, en gran parte debido a mejores estrategias de prevención, incluida la vacunación, una mejor atención y avances en la investigación [1].
La carga de las afecciones de la columna
Las afecciones de la columna, que van desde lesiones agudas hasta enfermedades crónicas degenerativas, también contribuyen sustancialmente a la carga mundial de morbilidad. La lesión de la médula espinal (LME) es una afección particularmente devastadora con consecuencias a largo plazo. Las proyecciones indican que el número global de casos de LME superará los **14,5 millones para 2050** [3]. Los años vividos con discapacidad (AVD) atribuibles a lesiones de la médula espinal aumentaron un 65,4 % entre 1990 y 2019, lo que destaca el creciente impacto de estas lesiones en la calidad de vida [4].
El dolor lumbar (lumbalgia) es otra afección espinal generalizada que afecta a una gran proporción de la población mundial. En 2020, se estima que el dolor lumbar afectó a **619 millones de personas en todo el mundo**, y las proyecciones sugieren un aumento a 843 millones de casos [5]. Datos más recientes de 2021 indican que aproximadamente 628,8 millones de personas en todo el mundo se vieron afectadas por el dolor lumbar [6]. La importante prevalencia del dolor lumbar subraya su papel como una de las principales causas de discapacidad y un importante contribuyente a los AVAD, lo que impone considerables costos de atención médica y pérdidas de productividad a nivel mundial.
El impacto de las afecciones craneales
Las afecciones craneales abarcan un grupo diverso de trastornos que afectan el cerebro y el cráneo, incluidas lesiones traumáticas, cánceres y eventos vasculares. La lesión cerebral traumática (LCT) es un problema crítico de salud pública, con **20,84 millones de casos incidentes registrados en todo el mundo en 2021** [7]. La lesión cerebral traumática puede provocar una amplia gama de discapacidades físicas, cognitivas, emocionales y conductuales, lo que provoca discapacidad a largo plazo y una reducción de la calidad de vida de millones de personas.
Los cánceres de cerebro y del sistema nervioso central también representan un importante desafío para la salud. La prevalencia de estos cánceres ha mostrado una tendencia ascendente, pasando de 9,10 por 100.000 habitantes en 1992 a **12,30 por 100.000 en 2021** [8]. Este aumento resalta la necesidad de continuar la investigación sobre la prevención, la detección temprana y las estrategias de tratamiento eficaces para estas neoplasias malignas, a menudo agresivas.
Otras afecciones craneales críticas incluyen la hemorragia intracerebral (HIC), un tipo de accidente cerebrovascular causado por una hemorragia dentro del cerebro. En 2021, hubo **3,4 millones de casos incidentes de HIC en todo el mundo** [9]. Estas condiciones contribuyen significativamente a los AVAD y las tasas de mortalidad, lo que enfatiza la necesidad urgente de mejores herramientas de diagnóstico, manejo agudo y servicios de rehabilitación.
Disparidades globales y factores de riesgo modificables
La carga global de afecciones neurológicas, de la columna y del cráneo no está distribuida de manera uniforme, y se observan disparidades significativas en las diferentes regiones. Más del 80% de las muertes neurológicas y la pérdida de salud ocurren en países de ingresos bajos y medios (PIBM) [1, 2]. Estas disparidades se ven exacerbadas por el acceso limitado a profesionales de la salud especializados; Los países de ingresos altos suelen tener hasta 70 veces más profesionales neurológicos por cada 100.000 personas en comparación con los países de ingresos bajos y medianos [1, 2]. Esta distribución desigual de recursos y experiencia crea barreras sustanciales para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento efectivos en poblaciones vulnerables.
Esencialmente, una parte importante de la carga de estas afecciones es atribuible a factores de riesgo modificables, lo que ofrece oportunidades considerables para la prevención. Por ejemplo, eliminar factores de riesgo clave, como la presión arterial sistólica alta y la contaminación del aire ambiente y doméstico, podría prevenir hasta el 84% de los AVAD por accidentes cerebrovasculares [1]. De manera similar, prevenir la exposición al plomo podría reducir la carga de la discapacidad intelectual idiopática en un 63,1%, mientras que reducir los niveles elevados de glucosa plasmática en ayunas podría disminuir la carga de la demencia en un 14,6% [1]. Fumar también contribuye significativamente al riesgo de accidente cerebrovascular, demencia y esclerosis múltiple [1]. Estos hallazgos subrayan el potencial de obtener beneficios sustanciales para la salud pública a través de intervenciones específicas y cambios de políticas destinados a abordar estos factores de riesgo modificables.
Abordar la carga global: estrategias e iniciativas
Reconociendo la inmensa y creciente carga global de los trastornos neurológicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó el Plan de Acción Mundial Intersectorial sobre Epilepsia y Otros Trastornos Neurológicos 2022-2031 (IGAP) [1, 2]. Esta hoja de ruta integral describe estrategias para que los países mejoren la prevención, faciliten la identificación temprana, mejoren el tratamiento y fortalezcan los servicios de rehabilitación para personas afectadas por trastornos neurológicos. El IGAP enfatiza un enfoque de salud pública, cuyo objetivo es mejorar el acceso a atención y apoyo de calidad, promover la salud del cerebro, prevenir enfermedades y reforzar la investigación y la recopilación de datos [1].
La inversión en investigación es fundamental para mejorar nuestra comprensión de estas complejas afecciones y desarrollar tratamientos innovadores, estrategias de prevención y, en última instancia, curas [2]. Los esfuerzos de colaboración entre gobiernos, organizaciones de atención médica, instituciones de investigación y socios de la industria son esenciales para abordar los desafíos multifacéticos que plantean las afecciones neurológicas, espinales y craneales. Al priorizar la investigación, mejorar la infraestructura sanitaria e implementar iniciativas de salud pública eficaces, la comunidad global puede trabajar para reducir la carga de estas enfermedades y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas en todo el mundo.
Conclusión
La carga global de enfermedades neurológicas, de columna y craneales es un problema de salud pública apremiante caracterizado por una alta prevalencia, una discapacidad significativa y una mortalidad considerable. Los datos epidemiológicos resaltan el impacto generalizado de estos trastornos y la urgente necesidad de una acción global concertada. Si bien persisten desafíos como las disparidades en el acceso a la atención médica y el aumento de ciertas condiciones, la identificación de factores de riesgo modificables y la implementación de iniciativas estratégicas como el IGAP de la OMS ofrecen vías para avanzar. La inversión continua en investigación, junto con el compromiso de lograr un acceso equitativo a la atención y a las medidas preventivas, será fundamental para mitigar esta carga y fomentar una mejor salud neurológica, espinal y craneal para todos. INVAMED se compromete a contribuir a soluciones que aborden estos desafíos de salud global a través de dispositivos médicos innovadores y apoyo a los profesionales de la salud y los pacientes.
Descargo de responsabilidad
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye un consejo médico. El contenido proporcionado no pretende sustituir el asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre busque el consejo de su médico u otro proveedor de salud calificado si tiene alguna pregunta sobre una afección médica. Nunca ignore el consejo médico profesional ni demore en buscarlo debido a algo que haya leído en este artículo.
Referencias
[1] QUIÉN. Más de 1 de cada 3 personas se ven afectadas por afecciones neurológicas, la principal causa de enfermedad y discapacidad en todo el mundo. (2024, 14 de marzo). Obtenido de https://www.who.int/news/item/14-03-2024-over-1-in-3-people-affected-by-neurological-conditions--the-leading-cause-of-illness-and-disability-worldwide [2] American Brain Foundation. La prevalencia global de enfermedades cerebrales. (2024, 2 de julio). Obtenido de https://www.americanbrainfoundation.org/the-global-prevalence-of-brain-disease/ [3] Kim, M. (2025). Epidemiología y causas de las lesiones de la médula espinal. Obtenido de https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12562789/ [4] Liu, Y. (2023). Lesión de la médula espinal: carga global de 1990 a 2019 y proyecciones hasta 2030 mediante análisis bayesiano de cohortes de períodos de edad. Obtenido de https://www.frontiersin.org/journals/neurology/articles/10.3389/fneur.2023.1304153/full [5] OMS. Lumbalgia. (2023, 19 de junio). Obtenido de https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/low-back-pain [6] Yan, J. (2024). Carga global del dolor lumbar y sus factores de riesgo atribuibles de 1990 a 2021: un análisis sistemático para el Estudio de carga global de enfermedad 2021. Obtenido de https://www.frontiersin.org/journals/public-health/articles/10.3389/fpubh.2024.1480779/full [7] Zhong, H. (2025). Carga global de lesión cerebral traumática en 204 países y territorios de 1990 a 2021. Obtenido de https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39793770/ [8] PMC. (2025, 2 de septiembre). Carga global de cáncer de cerebro y del sistema nervioso central entre niños y adolescentes de 1990 a 2021: un análisis sistemático para el Estudio de carga global de enfermedades 2021. Obtenido de https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12406826/ [9] Nature. (2025, 29 de enero). Carga global regional y nacional de hemorragia intracerebral de 1990 a 2021: un análisis sistemático para el Estudio de carga global de enfermedad 2021. Obtenido de https://www.nature.com/articles/s41598-025-88017-0
