Estudios clínicos sobre tratamientos de ablación oncológica: una revisión
Introducción
Los tratamientos de ablación oncológica representan un avance significativo en el manejo localizado de diversos cánceres. Estas técnicas mínimamente invasivas ofrecen una alternativa o un complemento a la resección quirúrgica tradicional, particularmente para pacientes que no son candidatos para la cirugía o aquellos con enfermedad metastásica limitada. El objetivo principal de la ablación es destruir las células tumorales preservando al mismo tiempo el tejido sano circundante, minimizando así la morbilidad y acelerando la recuperación del paciente. Esta revisión sintetiza la evidencia clínica actual sobre la eficacia, la seguridad y las aplicaciones de modalidades de ablación destacadas en oncología, basándose en conocimientos de estudios clínicos recientes.
Modalidades de ablación en oncología
En oncología clínica se emplean varias técnicas de ablación, cada una de las cuales aprovecha diferentes principios físicos para inducir la muerte de las células tumorales. Los más comúnmente estudiados y utilizados incluyen la ablación por radiofrecuencia (RFA), la ablación por microondas (MWA) y la crioablación (CA). Las modalidades no térmicas emergentes, como la electroporación irreversible (IRE) y la histotricia, también están ganando terreno.
Ablación por radiofrecuencia (RFA)
La RFA es una técnica de ablación térmica que utiliza corrientes eléctricas alternas de alta frecuencia para generar calor, lo que produce necrosis coagulativa dentro del tumor objetivo y un margen de tejido circundante. Este proceso desnaturaliza las proteínas y provoca daño celular irreversible cuando la temperatura del tejido supera los 50 °C. La RFA se ha estudiado ampliamente para diversos cánceres, incluidas las metástasis hepáticas colorrectales (CLM) [1]. Si bien es eficaz para tumores más pequeños, la RFA puede verse limitada por el efecto de disipador de calor cerca de los vasos sanguíneos grandes y el desafío de lograr márgenes de ablación óptimos [1]. A pesar de estas limitaciones, la RFA ha demostrado un valor clínico significativo, y estudios observacionales informan tasas de supervivencia a largo plazo para pacientes con CLM [1]. Un estudio controlado aleatorio demostró que la ARF combinada con quimioterapia sistémica prolongó significativamente la supervivencia general y la supervivencia libre de progresión en pacientes con CLM en comparación con la quimioterapia sola [1].
Ablación por microondas (MWA)
MWA es otra técnica de ablación térmica que utiliza energía electromagnética para provocar calentamiento por fricción y necrosis coagulativa. A diferencia de la RFA, la MWA se ve menos afectada por el efecto disipador de calor y puede lograr mayores volúmenes de ablación en un tiempo más corto, lo que la hace adecuada para tumores más grandes y aquellos ubicados cerca de los vasos sanguíneos principales [1]. Estudios recientes han destacado las innovaciones técnicas de MWA y la expansión de las aplicaciones clínicas, particularmente para mejorar la eficacia del tratamiento del cáncer [2]. MWA ha mostrado resultados prometedores en varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón, donde demostró un alto control local y una supervivencia a largo plazo, especialmente para tumores mayores de 3 cm [2].
Crioablación (CA)
La crioablación implica el uso de frío extremo para destruir las células tumorales mediante la formación de hielo, necrosis y apoptosis. Esta técnica es particularmente ventajosa para tumores en localizaciones críticas o lesiones más pequeñas (≤1,2 cm) debido a su mínimo daño colateral [2]. También se ha descubierto que la CA es eficaz en el tratamiento de metástasis óseas dolorosas, proporcionando un alivio significativo del dolor, con un mayor efecto a corto plazo en comparación con la RFA [3]. El perfil de seguridad de la AC es favorable, con eventos adversos en su mayoría leves [3].
Aplicaciones clínicas y eficacia
Los tratamientos de ablación oncológica se utilizan cada vez más en un espectro de cánceres, incluidas las metástasis de hígado, pulmón, riñón y huesos. Para las metástasis hepáticas colorrectales (CLM), se recomienda la ablación térmica percutánea sola o en combinación con hepatectomía para el control local del tumor, siempre que toda la enfermedad visible pueda extirparse con márgenes claros [1]. La eficacia de estos tratamientos a menudo se evalúa mediante las tasas de control local del tumor, la supervivencia libre de progresión (SSP) y la supervivencia general (SG).
En el cáncer de pulmón, una revisión sistemática de estudios multicéntricos que compararon MWA, RFA y CA encontró que cada técnica ofrece distintas ventajas según el tamaño y la ubicación del tumor. MWA era preferible para tumores más grandes, mientras que RFA y CA eran óptimas para tumores pequeños o de localización crítica [2]. Para las metástasis óseas dolorosas, tanto la RFA como la CA han mostrado una reducción significativa del dolor y perfiles de seguridad favorables [3].
Técnicas emergentes y direcciones futuras
Más allá de la ablación térmica, están surgiendo modalidades no térmicas como la electroporación irreversible (IRE) y la histotricia. IRE utiliza energía electromagnética para provocar necrosis tisular mediante la permeabilización irreversible de la membrana celular, ofreciendo excelentes resultados oncológicos [1]. La histotripsia, una técnica de energía acústica guiada por imágenes, es otra alternativa para tumores en ubicaciones de alto riesgo para la ablación térmica [1].
La investigación futura en ablación oncológica se centra en optimizar las estrategias de ablación, explorar terapias combinadas y validar la eficacia a largo plazo mediante ensayos prospectivos. El objetivo es perfeccionar aún más estas técnicas mínimamente invasivas para ampliar su aplicabilidad, mejorar los resultados de los pacientes y reducir la morbilidad relacionada con el tratamiento.
Descargo de responsabilidad
Esta publicación de blog tiene fines informativos únicamente y no constituye un consejo médico. Los pacientes deben consultar con sus profesionales de la salud para conocer las opciones de diagnóstico y tratamiento.
Referencias
[1] Chlorogiannis, D. D., Sotirchos, V. S. y Sofocleous, C. T. (2024). Resultados oncológicos después de la ablación percutánea de metástasis hepáticas colorrectales: una revisión completa actualizada. *Medicina (Kaunas)*, *60*(9), 1536. [https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11433672/](https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11433672/)
[2] Zhang, B., Wu, W. y Xiao, D. (2026). Comparación de la eficacia y seguridad de las técnicas de ablación térmica (microondas, radiofrecuencia y crioablación) para el cáncer de pulmón: una revisión sistemática basada en estudios multicéntricos. *Revista asiática de cirugía*. [https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1015958425036905](https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1015958425036905)
[3] Alaqeel, M., Alnajres, A., Mulia, Y., Alanezi, M., Alsenani, S., Alqazlan, F., ... & Alaseem, A. (2025). Ablación por radiofrecuencia y crioablación en el tratamiento de metástasis óseas dolorosas: una revisión sistemática integral y un metanálisis separado de un solo brazo. *Reseñas ortopédicas*, *17*. [https://orthopedicreviews.openmedicalpublishing.org/article/150315-radiofrequency-ablation-and-crioablation-in-treating-painful-bone-metastasis-a-comprehensive-systematic-review-and-separate-single-arm-meta-analysis](h ttps://orthopedicreviews.openmedicalpublishing.org/article/150315-radiofrequency-ablation-and-crioablation-in-treating-painful-bone-metastasis-a-comprehensive-systematic-review-and-separate-single-arm-meta-analysis)
